El acuífero de Comondú contará con dos obras de recarga hídrica en el arroyo Las Bramonas, en el Valle de Santo Domingo, con una inversión de 37.5 millones de pesos. Los trabajos, impulsados por el gobierno estatal a través de la Secretaría de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario (SEPADA), tienen prevista su conclusión en diciembre de este año, de acuerdo con el calendario de obra.
El titular de la SEPADA, José Alfredo Bermúdez Beltrán, señaló que los proyectos surgieron de gestiones del gobernador Víctor Manuel Castro Cosío ante la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), dependencia federal encargada de la política hídrica del país. La obra se concentra en una zona donde la disponibilidad de agua subterránea resulta determinante para la actividad agrícola y para el abasto de las comunidades asentadas en el Valle de Santo Domingo.
Las obras de recarga buscan infiltrar agua al subsuelo para compensar la extracción que se realiza del acuífero. En términos prácticos, este tipo de infraestructura no genera agua nueva, sino que facilita que el líquido de escurrimientos superficiales llegue a las capas subterráneas y pueda ser aprovechado después. Su efectividad depende de las condiciones del suelo, de la cantidad de agua disponible en la temporada y del mantenimiento que se dé a las estructuras.
El funcionario estatal indicó que, de manera paralela, se realizan mediciones de los niveles del agua en la zona para analizar sus variaciones a lo largo del tiempo y conocer las condiciones actuales del acuífero. Ese monitoreo es relevante porque permite evaluar si la recarga tiene efectos medibles y si el ritmo de extracción se mantiene por debajo de la capacidad de recuperación del manto freático.
Bermúdez Beltrán destacó la disposición de los productores de la región, quienes facilitaron herramientas para llevar a cabo las labores, y reiteró el compromiso del gobierno estatal con el desarrollo del sector primario. La participación de los agricultores en una obra de este tipo resulta significativa porque son ellos uno de los principales usuarios del agua subterránea en el Valle de Santo Domingo.
El Valle de Santo Domingo es una de las zonas agrícolas más extensas de Baja California Sur y su actividad depende en buena medida del riego con agua de pozo. La presión sobre los acuíferos en regiones áridas es un tema recurrente en el estado, donde la recarga natural es limitada y la demanda de agua compite entre el uso agrícola, el consumo urbano y la conservación de los ecosistemas.
La conclusión de las obras está programada para diciembre, según el calendario establecido. Una vez terminadas, corresponderá a las autoridades estatales y federales dar seguimiento a los niveles del acuífero y determinar si la infraestructura cumple con el objetivo de recarga previsto. La inversión de 37.5 millones de pesos representa un esfuerzo considerable para una zona que requiere soluciones de largo plazo frente al estrés hídrico.
Para los habitantes de Comondú, el impacto de estas obras se traducirá en la disponibilidad de agua en el mediano y largo plazo, aunque los resultados no serán inmediatos. La medición continua de los niveles del acuífero será el principal indicador para saber si la recarga logra equilibrar la extracción y si la inversión rinde los beneficios esperados en una región donde el agua es un recurso estratégico.
