El gobierno de Chimalhuacán, a través de su Sistema Municipal DIF y con respaldo del DIFEM, entregó 54 apoyos funcionales y 32 uniformes a personas con discapacidad o que requieren asistencia para desplazarse. La jornada se realizó en el Centro de Rehabilitación e Integración Social (CRIS) del municipio, donde se distribuyeron sillas de ruedas, prótesis, bastones y andaderas, entre otros dispositivos.
El desglose de lo entregado incluye 39 sillas de ruedas para adultos, una silla infantil, cuatro sillas PCI, dos bastones guía, un andador posterior, dos andaderas, cuatro prótesis de pierna y una de brazo. Estos insumos suelen representar un gasto difícil de cubrir para las familias, a lo que se suman traslados, consultas médicas y estudios especializados.
La presidenta municipal, Xóchitl Flores Jiménez, reconoció el papel de las familias que acompañan a niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores en sus procesos de rehabilitación, y planteó mantener la coordinación con el DIFEM para ampliar las acciones de inclusión en el municipio.
La directora del DIF municipal, Daniela Gómez Reyes, señaló que los dispositivos no solo facilitan la movilidad cotidiana, sino que también alivian la economía familiar al hacer más sencillos los traslados al propio CRIS, a hospitales y a otras instancias donde las personas requieren atención médica o deben realizar trámites.
El CRIS Chimalhuacán ofrece además servicios de atención médica, terapia psicológica, fisioterapia y equinoterapia, entre otros, orientados a la rehabilitación y el bienestar de sus usuarios. Contar con estas alternativas en el municipio reduce la necesidad de desplazarse a otros lugares, un factor relevante para familias con recursos limitados.
La entrega de apoyos funcionales se enmarca en una demanda persistente de atención para personas con discapacidad en municipios mexiquenses, donde el acceso a dispositivos de movilidad y a terapias especializadas suele depender de programas públicos o de gastos directos que afectan la economía del hogar.
Para las personas beneficiarias, contar con una silla de ruedas, una prótesis o un andador puede marcar la diferencia entre permanecer en casa y acudir a consultas, terapias o actividades cotidianas. En ese sentido, la disponibilidad de servicios de rehabilitación dentro del propio municipio complementa la entrega de equipos y reduce las barreras de traslado.
El reto para la autoridad local será sostener la entrega de estos apoyos y la operación de servicios como los del CRIS, de modo que la inclusión no dependa de jornadas aisladas sino de una atención continua para quienes requieren asistencia para su movilidad.
