Células de búsqueda del Gobierno de Zacatecas, en coordinación con la Comisión Nacional de Búsqueda y la Fiscalía General de Justicia del Estado, desplegaron operativos en tres municipios: Sain Alto, Genaro Codina y la capital zacatecana. Las acciones incluyeron una prospección forense generalizada en la zona serrana de Sain Alto, así como labores de localización de personas reportadas como desaparecidas en las otras dos demarcaciones.
En la Sierra de Chapultepec, dentro del municipio de Sain Alto, el titular de la Comisión Local de Búsqueda de Personas, Everardo Ramírez Aguayo, encabezó la prospección forense. En estas tareas participaron la Fiscalía Especializada en Atención de la Desaparición Forzada y la Desaparición Cometida por Particulares, junto con la Comisión Nacional de Búsqueda. La prospección forense es una técnica que permite identificar restos humanos o indicios en terrenos abiertos mediante métodos científicos, y suele aplicarse en zonas donde se presume la existencia de fosas clandestinas.
De manera paralela, otra célula acudió a Genaro Codina, donde se emplearon herramientas y equipo tecnológico para buscar a personas desaparecidas en esa demarcación. El operativo en este municipio se centró en la localización de personas cuyo paradero se desconoce, sin que hasta el momento se haya informado sobre resultados concretos.
En la ciudad de Zacatecas, desde el Centro de Mando Estatal de la Alerta Nacional de Búsqueda Inmediata (ANBI), se activó el protocolo de búsqueda inmediata de una persona. En esta acción participaron la Comisión Local de Búsqueda, la Fiscalía General de Justicia, la Comisión Nacional de Búsqueda y distintas fuerzas de seguridad. La ANBI es un mecanismo que permite difundir de manera urgente la desaparición de una persona para agilizar su localización.
Las acciones contaron con la participación de representantes de colectivos de familias de personas desaparecidas, así como con el acompañamiento de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y del Ejército Mexicano. La presencia de los colectivos en estos operativos responde a una demanda constante de las familias por participar en los procesos de búsqueda y por obtener información sobre los avances.
Zacatecas enfrenta desde hace años una crisis de desapariciones que ha llevado a la conformación de múltiples colectivos de búsqueda. La entidad es una de las que registra mayores índices de personas no localizadas en el país, de acuerdo con registros oficiales. La coordinación entre autoridades estatales, federales y familias es uno de los puntos que organizaciones civiles han señalado como crucial para avanzar en la localización de personas.
El despliegue de células en tres municipios distintos en una misma jornada refleja la dimensión del problema en el estado y la necesidad de atender casos pendientes en zonas urbanas y rurales. Sain Alto, ubicado en la región serrana, ha sido escenario de operativos previos de búsqueda, mientras que Genaro Codina y la capital zacatecana concentran reportes de desaparición que requieren atención continua.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer si los operativos derivaron en la localización de personas con vida o en el hallazgo de restos humanos. La información sobre resultados suele ser reservada por la Fiscalía para no entorpecer las investigaciones, aunque los colectivos han insistido en la necesidad de transparentar los avances.
La búsqueda de personas desaparecidas en Zacatecas es una tarea que involucra a instituciones de los tres niveles de gobierno y a las familias, quienes en muchos casos han tenido que realizar labores de localización por cuenta propia. Los operativos recientes se suman a una serie de acciones que buscan dar respuesta a una demanda social urgente y que requiere continuidad, recursos y coordinación efectiva entre las partes involucradas.
