La Ciudad de México revisa cambios operativos para los próximos partidos del Mundial 2026. Después de los festejos por el triunfo de México ante Corea del Sur, autoridades capitalinas analizan instalar nuevas megapantallas y aplicar restricciones al consumo de alcohol en puntos de alta concentración.
El ajuste busca distribuir mejor a la afición y evitar que la celebración se concentre solo en zonas como la Glorieta del Ángel de la Independencia o el Zócalo. De acuerdo con el balance oficial citado por autoridades, las celebraciones reunieron a cientos de miles de personas y dejaron saldo blanco en términos generales, aunque con detenciones por robo, riñas menores y consumo de alcohol.
El reto para la administración capitalina es doble: permitir una celebración pública de gran escala y, al mismo tiempo, reducir riesgos de movilidad, saturación, delitos oportunistas y emergencias. Las pantallas adicionales funcionarían como válvulas de distribución para colonias y alcaldías con alta demanda.
La medida también tiene una lectura económica. Fan Fest, zonas turísticas, comercios y transporte viven una presión extraordinaria durante el torneo. Una operación bien distribuida puede beneficiar a más negocios locales, mientras una concentración excesiva eleva costos de seguridad y limpieza.
La capital seguirá bajo observación durante cada jornada de la Selección Mexicana. Los ajustes que se tomen en los próximos días marcarán el tono del operativo mundialista en la ciudad sede más visible del país.
