El gobierno de Baja California Sur incorporó un mastógrafo móvil con tecnología digital que comenzará a recorrer el estado en octubre, con el objetivo de acercar estudios gratuitos de detección de cáncer de mama a mujeres de 40 a 69 años que viven en comunidades apartadas de los cinco municipios. La unidad fue adquirida con recursos propios y operará a través del Programa de Cáncer de la Mujer, que reanudará sus visitas programadas a localidades donde el acceso a servicios de imagenología es limitado.
La secretaria de Salud estatal, Ana Luisa Guluarte Castro, indicó que el vehículo está equipado con un mastógrafo digital de última generación y que la dependencia continúa con el reclutamiento del personal que realizará los estudios. La mastografía es considerada a nivel mundial una de las herramientas más confiables para detectar el cáncer de mama en fases iniciales, ya que permite identificar alteraciones en los tejidos cuando aún no son perceptibles a simple vista ni mediante la palpación.
El rango de edad definido para la aplicación de la prueba responde a criterios técnicos. En mujeres menores de 40 años existe mayor densidad del tejido glandular, lo que puede limitar la nitidez de las imágenes captadas por el equipo. En esos casos es posible recurrir a otros estudios, como el ultrasonido, especialmente cuando existen antecedentes familiares de la enfermedad o alguna lesión detectada.
La estrategia también contempla llevar a localidades distantes los estudios para la detección temprana del cáncer cervicouterino. Las autoridades sanitarias sostienen que las posibilidades de curación aumentan de manera significativa cuando ambas enfermedades son identificadas y atendidas en etapas iniciales, por lo que la ampliación de la cobertura en zonas rurales y de difícil acceso busca reducir el rezago en el diagnóstico.
Baja California Sur enfrenta un desafío de dispersión geográfica: sus cinco municipios concentran localidades separadas por distancias considerables y con conectividad limitada, lo que históricamente ha dificultado que las mujeres de esas comunidades accedan a estudios especializados. La unidad móvil busca atender esa barrera al trasladar el equipo hasta los puntos donde reside la población objetivo, en lugar de que las pacientes deban desplazarse a los hospitales urbanos.
El cáncer de mama es la neoplasia más frecuente entre las mujeres mexicanas y una de las principales causas de muerte oncológica en el país. La detección oportuna mediante mastografía permite identificar tumores en etapas tempranas, cuando el tratamiento es menos invasivo y las probabilidades de supervivencia son mayores. Sin embargo, la cobertura de tamizaje en México sigue siendo desigual, con brechas más pronunciadas en zonas rurales y marginadas.
La incorporación del mastógrafo móvil se suma a los esfuerzos estatales por ampliar la capacidad de diagnóstico, aunque su impacto dependerá de la continuidad de los recorridos, la disponibilidad de personal capacitado y la coordinación con los municipios para convocar a la población objetivo. La dependencia no precisó el número de estudios que se realizarán ni el calendario detallado de visitas por localidad.
Para las mujeres de 40 a 69 años que residen en comunidades alejadas, la llegada de la unidad representa una oportunidad de acceder a un estudio gratuito sin necesidad de trasladarse a las ciudades. Las autoridades estatales no han informado si se requerirá cita previa o si la atención será por orden de llegada, por lo que se recomienda a la población interesada mantenerse atenta a los avisos que emita la Secretaría de Salud estatal en los próximos días.
