La Franja de Gaza volvió a registrar ataques durante la celebración de Eid al Adha, una de las fechas religiosas más importantes para la población musulmana.
Reportes difundidos por medios internacionales apuntan a nuevas víctimas civiles y a daños en zonas residenciales, en un contexto de grave deterioro humanitario.
La ofensiva ha generado cuestionamientos sobre la protección de civiles, el acceso a ayuda humanitaria y la viabilidad de cualquier mecanismo de reconstrucción.
El episodio aumenta la presión sobre actores diplomáticos que buscan abrir corredores de asistencia y reducir la intensidad de la guerra.
