Entre el 28 y el 30 de agosto, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México desplegó operativos coordinados en 13 estados del país, que dejaron un saldo de al menos 37 personas detenidas, así como el aseguramiento de armas de fuego, drogas, hidrocarburos y explosivos. Las acciones forman parte de la Estrategia Nacional de Seguridad, que impulsa la colaboración entre fuerzas federales, estatales y municipales.
Uno de los resultados más relevantes ocurrió en Nuevo León, donde elementos del Ejército, la Secretaría de Marina, la SSPC, la FGR y la Guardia Nacional detuvieron a tres personas en Sabinas Hidalgo, a quienes les aseguraron 195 armas largas, 15 armas cortas, 93 cargadores, dos vehículos y dos semirremolques. Este decomiso representa uno de los mayores aseguramientos de armamento en lo que va del año en la región noreste.
En Baja California, las autoridades detuvieron en Mexicali a un hombre identificado como operador financiero de un grupo delictivo, quien cuenta con investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera y está designado por la OFAC por su presunta participación en una red de lavado de dinero. En Tecate, tres personas más fueron arrestadas con armas y equipo táctico.
En Chihuahua, los operativos incluyeron el aseguramiento de 6,324 piezas de explosivos, 1,100 kilos de agente explosivo y más de 5,000 iniciadores en Maguarichi, así como el decomiso de 442,070 litros de gasolina y 1,070 litros de diésel en varios municipios, lo que golpea el robo de combustible en la zona.
En Sinaloa, se ejecutaron cuatro cateos en Mazatlán que derivaron en la detención de cinco personas y el aseguramiento de drogas, una motocicleta y 17 equipos telefónicos. En Tabasco, una persona fue detenida con 1,822 kilos de marihuana y 87 kilos de metanfetamina, uno de los cargamentos de droga más grandes reportados en el sureste.
Otros estados con resultados relevantes fueron Jalisco, donde se aseguraron 71,394 litros de hidrocarburo en Poncitlán; Morelos, con la detención de cinco personas y decomiso de cristal; y Puebla, donde seis personas fueron arrestadas, entre ellas un menor de edad, con armas y drogas.
Estos operativos reflejan la coordinación entre las instituciones de seguridad, pero también evidencian la persistencia del crimen organizado en diversas regiones. Para la ciudadanía, el impacto se traduce en una mayor presencia de las fuerzas federales en carreteras y zonas urbanas, aunque especialistas advierten que la estrategia debe complementarse con acciones de prevención y atención a las causas.
El Gabinete de Seguridad no detalló el destino de los detenidos ni el avance de las investigaciones, pero se espera que en los próximos días se den a conocer más datos sobre los aseguramientos y las posibles vinculaciones con organizaciones delictivas.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reiteró su compromiso de continuar con estos operativos, en el marco de la Estrategia Nacional de Seguridad, que contempla cuatro ejes: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de la inteligencia e investigación, y coordinación con las entidades federativas.
Mientras tanto, la población de las zonas afectadas observa con expectativa los resultados de estas acciones, que buscan reducir la incidencia delictiva y recuperar la paz en los territorios más golpeados por la violencia.
