Autoridades aseguraron en Mexicali una aeronave, un inmueble, vehículos y 24 kilos de cocaína durante un operativo derivado de labores de inteligencia. El valor estimado del golpe fue calculado en alrededor de cinco millones de pesos.
El aseguramiento apunta a una ruta logística de mayor escala que el simple traslado terrestre. La presencia de una aeronave obliga a observar la dimensión fronteriza del caso y la posible conexión entre pistas, bodegas, vehículos y puntos de distribución.
Baja California es una entidad clave para el tráfico de drogas por su ubicación, sus cruces fronterizos y su conectividad con otras rutas del noroeste. Por eso, cada decomiso relevante debe leerse también como una señal sobre la capacidad de las autoridades para detectar infraestructura criminal, no solo cargamentos aislados.
La información pública disponible indica que el operativo fue resultado de inteligencia militar. A partir de ahora, el expediente deberá aclarar propietarios, operadores, posibles vínculos financieros y si el inmueble funcionaba como punto de resguardo o transferencia.
El caso refuerza la necesidad de seguir la ruta del dinero y de los activos. Sin decomisos patrimoniales y judicialización sólida, los aseguramientos pierden fuerza frente a redes capaces de reemplazar vehículos, bodegas y operadores.
