Un cargamento de productos presentados como herbolarios, entre suplementos alimenticios, tés y jarabes, fue retenido en la Aduana del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) luego de que los análisis preliminares detectaran sulfato de pseudoefedrina, una sustancia que puede emplearse como precursor en la fabricación ilícita de drogas sintéticas. La mercancía provenía de Estados Unidos y fue identificada durante labores de inspección y vigilancia, de acuerdo con información de la Agencia Nacional de Aduanas de México, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La detección no ocurrió en una revisión ordinaria aislada. Las corporaciones indicaron que el hallazgo derivó de mecanismos de inteligencia aduanera, análisis de riesgo y vigilancia sobre mercancías que ingresan al país. Es decir, el caso se enmarca en un esquema de filtros previos que buscan detectar operaciones con posibles irregularidades antes de que los productos salgan del recinto fiscal.
El punto crítico fue la composición de los artículos. Por sus características físicas, el personal aduanero no podía determinar a simple vista qué contenían, por lo que se tomaron muestras y se procesaron con equipos especializados de identificación de sustancias químicas. Los resultados preliminares arrojaron la presencia de sulfato de pseudoefedrina, un compuesto que en la industria farmacéutica tiene usos regulados, pero que también es susceptible de desvío hacia la elaboración de drogas sintéticas.
El AIFA, ubicado en el Estado de México, opera como una de las principales puertas de entrada de carga aérea al centro del país. Su aduana forma parte de los puntos donde convergen mercancías de consumo, insumos industriales y productos enviados por paquetería o comercio electrónico. Esa mezcla de flujos comerciales explica por qué la revisión de sustancias químicas requiere análisis de laboratorio y no solo inspección documental.
Para los usuarios y consumidores, el caso tiene una consecuencia práctica: los productos que llegan del extranjero, en particular suplementos y remedios presentados como naturales, pueden ser sometidos a revisión adicional cuando su composición no es clara. La retención de un embarque no implica por sí misma una sanción penal, pero sí activa procedimientos administrativos y, en su caso, investigaciones sobre la cadena de suministro y los responsables del envío.
La pseudoefedrina es un descongestionante nasal de venta controlada en varios países y sujeta a límites de compra en México. Su presencia en productos etiquetados como herbolarios plantea un problema de etiquetado y de control sanitario, además del riesgo de seguridad. Las autoridades no precisaron el volumen del cargamento, el número de piezas ni si hubo personas detenidas o identificadas como destinatarias de la mercancía.
El operativo se suma a los controles que el Gabinete de Seguridad mantiene en aeropuertos y puertos con el objetivo de frenar el ingreso de precursores químicos. En los últimos años, la vigilancia sobre sustancias susceptibles de usarse en la fabricación de drogas sintéticas se ha intensificado en terminales aéreas, donde el volumen de paquetería dificulta la revisión de cada envío.
El caso permanece en fase de análisis y no se ha informado el destino final de los productos retenidos. La revisión de muestras y la clasificación de la mercancía determinarán si el embarque se somete a un procedimiento administrativo, a una destrucción controlada o a una investigación más amplia. Por ahora, la detección confirma que los filtros aduaneros del AIFA identificaron un compuesto regulado en artículos que se presentaban como productos naturales.
