La Universidad de la Policía de Sinaloa y la Comisión Estatal de Derechos Humanos firmaron un convenio de colaboración que permitirá a los servidores públicos del organismo autónomo acceder a los programas académicos de la institución policial, además de participar en talleres, coloquios, conferencias magistrales, foros e investigaciones conjuntas sobre la materia.
El acuerdo fue formalizado durante una reunión de trabajo entre ambas instituciones, encabezada por el rector de Unipol, José Carlos Álvarez Ortega, y el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Óscar Loza Ochoa. Con este instrumento jurídico, la universidad policial busca extender su vinculación académica y la divulgación en temas de derechos humanos hacia el personal del organismo garante.
Álvarez Ortega sostuvo que la seguridad pública y el respeto a los derechos humanos no son conceptos opuestos, sino principios que deben avanzar juntos. Señaló que la formación de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la sociedad debe sustentarse no solo en conocimientos técnicos y profesionales, sino también en principios éticos, humanistas y jurídicos.
El rector de Unipol también destacó que la educación puede transformar vidas y contribuir a una mejor sociedad, y mencionó que la administración estatal encabezada por la gobernadora Graciela Domínguez Nava mantiene un sentido humanista. Bajo esa línea, dijo, la universidad implementa acciones y estrategias dirigidas a su comunidad estudiantil.
Por su parte, Loza Ochoa afirmó que la colaboración entre el organismo autónomo y la academia es fundamental para construir soluciones reales a los retos y desafíos que existen no solo en derechos humanos, sino en distintas áreas. Consideró que el convenio vincula a dos instituciones llamadas a servir a la sociedad desde ámbitos distintos, pero unidas por el respeto a la dignidad humana.
El presidente de la CEDH explicó que la alianza busca fortalecer la formación, la capacitación, la investigación y la profesionalización de quienes tienen o tendrán la responsabilidad de brindar seguridad y procurar justicia. En la firma participaron autoridades de Unipol y directivos del organismo autónomo como testigos del acuerdo.
La relevancia de este tipo de convenios radica en que la capacitación en derechos humanos dentro de las corporaciones policiales es una demanda recurrente de organismos civiles y de la propia ciudadanía, especialmente en contextos donde la actuación policial y la procuración de justicia están bajo escrutinio público. La formación académica de los servidores públicos puede traducirse en prácticas más apegadas a la legalidad y en una mayor protección para la población.
Sin embargo, el impacto de este tipo de acuerdos depende de su implementación efectiva. La firma de un convenio no garantiza por sí sola cambios en el terreno, por lo que será necesario dar seguimiento a la puesta en marcha de los programas, talleres e investigaciones contemplados, así como a la participación real del personal de la CEDH en los programas académicos de Unipol.
El convenio también abre la puerta a que la universidad policial y el organismo autónomo desarrollen proyectos de investigación conjunta, lo que podría generar diagnósticos y propuestas útiles para la política de seguridad pública en Sinaloa. La vinculación entre academia y organismos garantes es una vía reconocida para profesionalizar a las instituciones y para que los principios de derechos humanos dejen de ser un discurso y se conviertan en práctica cotidiana.
