La Universidad de la Policía de Sinaloa (Unipol) graduó a 33 profesionistas en dos programas de doctorado: uno en Sistema de Justicia Penal y otro en Seguridad Pública y Ciencias Policiales. La ceremonia se realizó en Culiacán y estuvo encabezada por el rector de la institución, José Carlos Álvarez Ortega, quien entregó los certificados de acreditación a quienes concluyeron una estancia académica de dos años.
Los egresados son personas que trabajan en áreas de seguridad pública, procuración e impartición de justicia, además de ciudadanos que cursaron los programas por cuenta propia. La formación busca que los conocimientos adquiridos se traduzcan en un mejor desempeño de sus tareas cotidianas, según se planteó durante el acto.
Durante su mensaje, el rector señaló que la gobernadora Graciela Domínguez Nava tiene entre sus prioridades transformar la educación en todos los niveles. Dirigiéndose a los graduados, les pidió asumir su función con la idea de que el poder debe ir acompañado del deber de servir, y los exhortó a continuar capacitándose porque la actualización es fundamental en cualquier ámbito laboral.
La madrina de generación, Lizbeth García Montoya, afirmó que concluir un doctorado es un acto significativo y sostuvo que estos programas forman investigadores capaces de encontrar soluciones a los problemas de seguridad y justicia que afectan a la población de Sinaloa. En representación de los egresados, Edgar Ignacio Rojas Ibarra agradeció a familiares, tutores y personas que los apoyaron durante el proceso, y destacó que en la casa de estudios pudieron desarrollar sus aptitudes y capacidades.
El acto incluyó reconocimientos a los primeros lugares de aprovechamiento académico. En el Doctorado en Sistema de Justicia Penal, el primer lugar fue para Jorge Leal Ruelas. En el Doctorado en Seguridad Pública y Ciencias Policiales, el reconocimiento correspondió a Edgar Ignacio Rojas Ibarra.
La formación de posgrado en instituciones de seguridad y justicia responde a una demanda práctica: las corporaciones y los órganos judiciales operan con marcos normativos y protocolos que cambian con frecuencia, y requieren personal capaz de analizar evidencia, diseñar políticas y evaluar resultados. En ese sentido, los doctorados buscan vincular la investigación académica con las decisiones operativas del día a día.
Para la ciudadanía, el impacto de este tipo de egresos se mide en el mediano plazo. Una mejor capacitación de quienes atienden denuncias, investigan delitos o resguardan la seguridad puede traducirse en procedimientos más claros, menor revictimización y mayor capacidad para resolver casos. Sin embargo, la formación por sí sola no garantiza resultados: depende de que las instituciones aprovechen ese conocimiento y de que existan condiciones laborales y presupuestales adecuadas.
Sinaloa enfrenta retos de seguridad complejos que exigen respuestas coordinadas entre corporaciones, fiscalías y tribunales. La Unipol, como institución de educación superior policial, tiene la encomienda de profesionalizar a quienes ya están en funciones y de formar a nuevas generaciones. El egreso de 33 doctores se suma a ese esfuerzo, aunque su efecto concreto dependerá de cómo se integren a sus áreas de trabajo.
La ceremonia contó con la presencia de autoridades académicas y administrativas de la universidad, entre ellas Miguel Ángel López Núñez, secretario técnico de Rectoría; Daniela Verdugo Mejía, directora administrativa; Martín Gastélum Zepeda, director del Centro de la Criminalidad y la Violencia; Alexander Leonel Aguilar Aguilar, director de Servicios Escolares; Carlos Alberto Báez Montes, director académico; Raúl Iván Osuna Camarena, jefe del Departamento de Estudios, Proyectos y Profesionalización; y Hesbert Benavente Chorres, padrino de generación del Doctorado en Sistema de Justicia Penal.
