La Escuela Municipal de Emprendimiento de Toluca (EMET) inició su segunda generación con 486 personas seleccionadas de más de 500 aspirantes, en un esfuerzo del gobierno local por profesionalizar proyectos productivos y fortalecer el mercado interno de la capital mexiquense. Cerca del 70% de los participantes son mujeres, de acuerdo con los datos difundidos por el ayuntamiento.
El programa arrancó el 7 de septiembre y combina diagnóstico, profesionalización, vinculación estratégica y apalancamiento para que los proyectos puedan escalar. La formación incluye herramientas fiscales y administrativas, registro de marcas y patentes, mentorías y alternativas de financiamiento, según la información oficial.
La primera generación dejó un antecedente de 303 egresados que concluyeron su formación con respaldo académico de la Universidad Autónoma del Estado de México y acompañamiento posterior en trámites como registro de marca, licencias de funcionamiento y vinculación con el sector productivo.
El alcalde Ricardo Moreno sostuvo que la EMET busca superar el esquema tradicional de apoyos directos y transitar hacia un acompañamiento integral que conecte a los emprendedores con la industria y el comercio. Entre los incentivos para quienes egresan mencionó la licencia de funcionamiento sin costo, un trámite que en condiciones normales representa un desembolso para cualquier negocio que abre sus puertas.
Como parte del programa, la empresaria y economista Patricia Armendáriz ofreció una conferencia magistral a los integrantes de la segunda generación. En su intervención señaló que este tipo de iniciativas permiten formar empresarios y sentar bases para que proyectos pequeños alcancen mayores niveles de crecimiento.
El ayuntamiento también destacó que durante 2025 los microcréditos otorgados a emprendedores registraron un retorno del 100%, un indicador que las autoridades locales presentan como muestra de la efectividad del acompañamiento y del compromiso de los beneficiarios.
Para los emprendedores de Toluca, el programa representa una vía de acceso a formación y trámites que suelen ser costosos o desconocidos, aunque su impacto real dependerá de la continuidad de los negocios una vez concluida la etapa formativa. La apuesta oficial es que estos proyectos generen empleo y dinamicen la economía local.
La EMET se suma a otros esfuerzos municipales por atender el ecosistema emprendedor de la capital del Estado de México, una ciudad con alta actividad comercial y de servicios, pero también con retos de informalidad y competencia para los pequeños negocios. El seguimiento de las siguientes generaciones y la tasa de supervivencia de los proyectos serán los indicadores a observar en los próximos meses.
