Después de más de seis años sin mantenimiento, los 20 lavaderos comunitarios del barrio de La Teresona, en Toluca, volvieron a funcionar. El gobierno municipal intervino el espacio ubicado sobre la calle Agustín Millán, casi esquina con Paseo Matlatzincas, donde decenas de familias, en su mayoría amas de casa, utilizaban estas instalaciones desde hace más de medio siglo.
El deterioro acumulado obligó a una reconstrucción completa. Personal de la Dirección de Mantenimiento de Áreas Verdes y Panteones demolió y levantó de nuevo las 20 estructuras, que presentaban fisuras y daños estructurales. La intervención incluyó encalado de muros, pintura general y un lavado profundo de pisos, superficies y áreas comunes para retirar la suciedad y los residuos que se habían acumulado durante años.
El abandono del sitio no solo afectó la infraestructura. La presencia de fauna nociva y actos de vandalismo habían convertido el lugar en un punto deteriorado para los vecinos, que dejaron de usar un espacio concebido para el trabajo doméstico y la convivencia cotidiana. La recuperación busca revertir esa situación y devolver a la comunidad un sitio funcional y seguro.
Además de los lavaderos, los trabajos contemplaron la jardinera de la zona, donde se realizaron podas y limpieza para recuperar el orden del área verde. También se instaló una nueva techumbre, se rehabilitó y pintó la herrería, y se lavó la cisterna y el depósito de agua, con el fin de mejorar las condiciones generales de operación.
La restauración incluyó el baño del espacio comunitario, con el cambio del sanitario. Estos arreglos atienden aspectos de infraestructura que permanecieron sin mantenimiento durante años y que forman parte de la vida diaria y la identidad de los barrios de la zona.
Para las familias de La Teresona, la reapertura de los lavaderos representa una alternativa práctica frente al gasto que implica lavar en casa o acudir a otros sitios. En barrios con viviendas pequeñas o servicios limitados, estos espacios comunitarios cumplen una función económica y social que va más allá del simple lavado de ropa: son puntos de encuentro y apoyo mutuo.
El gobierno municipal, encabezado por Ricardo Moreno, instruyó la intervención a través de la Dirección General de Servicios Públicos. La obra se suma a otras acciones de rescate de espacios de uso cotidiano en Toluca, aunque la sostenibilidad de estos trabajos dependerá del mantenimiento continuo y del uso responsable por parte de los vecinos.
La recuperación de los lavaderos de La Teresona no resuelve por sí sola los problemas de infraestructura urbana en la capital mexiquense, pero sí devuelve a decenas de familias un servicio básico que llevaba más de medio siglo en funcionamiento y que había quedado en el olvido durante los últimos seis años. El reto inmediato es que el espacio se mantenga en las condiciones en que ahora se entrega.
