Las clases en Cabo San Lucas y San José del Cabo quedaron suspendidas para este miércoles 28 de octubre en todos los niveles educativos, tanto en escuelas públicas como privadas y en ambos turnos, luego de que el Consejo Estatal de Protección Civil de Baja California Sur evaluara las condiciones meteorológicas de las últimas horas. La medida busca proteger a estudiantes, docentes y personal educativo ante lluvias que ya dejaron acumulaciones cercanas a los 60 milímetros en la zona.
El organismo estatal tomó la decisión tras un martes de precipitaciones fuertes durante la tarde y la noche. Las imágenes de radar muestran condiciones asociadas con lluvias y chubascos en la región, y se prevé que continúen en las próximas horas en Los Cabos. Para La Paz también se pronostican precipitaciones, con posibles descargas eléctricas y rachas de viento fuertes.
El riesgo no se limita a la lluvia. Las autoridades advirtieron sobre encharcamientos, inundaciones y deslaves, condiciones que pueden complicar la movilidad y poner en peligro a quienes transitan por carreteras o caminos secundarios. Por ello, la recomendación oficial es evitar traslados innecesarios y no intentar cruzar arroyos ni circular por zonas inundadas.
La suspensión de clases en ambos turnos implica un ajuste para miles de familias que organizan su día alrededor del calendario escolar. Padres y madres deberán prever el resguardo de menores en casa o buscar alternativas de cuidado, mientras el personal educativo también queda exento de acudir a los planteles. La medida abarca tanto escuelas públicas como privadas, por lo que el alcance es general en las dos localidades.
El Consejo Estatal de Protección Civil pidió a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, que darán seguimiento a la evolución del clima. La coordinación entre instancias estatales y municipales será clave para actualizar la información y determinar si la suspensión se extiende o se reanudan las actividades.
En temporada de lluvias, la acumulación de agua en zonas urbanas puede rebasar la capacidad de drenaje y provocar inundaciones repentinas. Los arroyos, secos la mayor parte del año, representan un riesgo particular porque pueden llenarse con rapidez y arrastrar vehículos o personas. Las autoridades insisten en no subestimar corrientes de agua, incluso si parecen superficiales.
La suspensión de clases es una medida preventiva que busca reducir la exposición de la comunidad escolar a estos peligros. No se trata de una decisión aislada: responde a un protocolo de protección civil que prioriza la integridad física sobre la continuidad de las actividades. La población debe considerar que las condiciones pueden cambiar y que la información oficial es la vía para conocer actualizaciones.
Para este miércoles, se espera que las lluvias continúen en Los Cabos y que La Paz registre precipitaciones. Las posibles descargas eléctricas y rachas de viento añaden riesgos adicionales, como caída de ramas o cables. Las autoridades recomiendan asegurar objetos que puedan ser arrastrados por el viento y mantenerse en lugares seguros mientras persistan las condiciones adversas.
La decisión de suspender labores escolares en Cabo San Lucas y San José del Cabo refleja la magnitud de las lluvias registradas. Con acumulaciones de 60 milímetros y pronósticos de más precipitaciones, el llamado es a la precaución y a seguir las indicaciones oficiales. La evolución del clima determinará si la medida se mantiene o se ajusta en las próximas horas.
