Un grupo de quince agentes de viajes considerados entre los principales generadores de turismo del país recorrió el norte de Sinaloa como parte de un viaje de familiarización organizado por la Secretaría de Turismo estatal y Grupo Balderrama Hotel Collection. El objetivo fue que los intermediarios conocieran directamente la oferta hotelera, gastronómica y de experiencias de la zona, así como la conexión ferroviaria con las Barrancas del Cobre, en Chihuahua.
La actividad, conocida en la industria como Fam Trip, busca acercar los destinos a quienes toman decisiones sobre paquetes y rutas vacacionales. En representación de la titular de Turismo en Sinaloa, Mireya Sosa Osuna, la bienvenida estuvo a cargo de Roberto Gámez, jefe de Promoción Turística de la Zona Norte, quien subrayó la importancia de que los agentes conozcan de primera mano los atractivos locales.
El itinerario incluyó el puerto de Topolobampo, la playa El Maviri, la ciudad de Los Mochis y el Pueblo Mágico de El Fuerte, reconocido por su arquitectura colonial y su legado histórico. Estos puntos forman parte de una ruta que combina litoral, mariscos, historia y paisajes de sierra, y que en los últimos años ha buscado posicionarse como una alternativa complementaria a los destinos de sol y playa más tradicionales del país.
El tramo central del viaje fue el abordaje del Chepe Express, el tren turístico que conecta Sinaloa con la sierra de Chihuahua y que constituye uno de los principales atractivos ferroviarios de México. Los participantes recorrieron parte de esa ruta y regresaron después a Los Mochis para cerrar el trayecto, según la información difundida por el gobierno estatal.
Para la región norte de Sinaloa, este tipo de acciones representa una vía para atraer visitantes que combinan el turismo de naturaleza con el cultural. Los Mochis funciona como punto de partida hacia el sistema de barrancas, mientras que Topolobampo y El Maviri ofrecen opciones de gastronomía y actividades costeras. El Fuerte, por su parte, aporta un componente patrimonial que puede extender la estadía de los viajeros.
La comercialización de estos atractivos depende en buena medida de la intermediación de agencias. Por eso, la estrategia de invitar a agentes con alto volumen de ventas apunta a que los paquetes incluyan a Sinaloa dentro de circuitos más amplios del norte del país. La conexión con las Barrancas del Cobre es clave en ese esquema, pues permite ofrecer un producto binacional o interestatal que combine tren, sierra y costa.
El turismo es una actividad con efectos directos en hoteles, restaurantes, transportistas y comercios locales. Cuando un destino logra insertarse en los catálogos de las agencias, la derrama puede distribuirse a lo largo del año y no solo en temporadas altas. Sin embargo, el impacto real depende de factores como la conectividad aérea y carretera, la seguridad percibida y la capacidad de mantener una oferta competitiva en precios y servicios.
La promoción del norte sinaloense también enfrenta el reto de diferenciarse de otros destinos del Pacífico mexicano. La apuesta por el Chepe Express y las Barrancas del Cobre busca precisamente ofrecer una experiencia distinta, con paisajes de sierra y un recorrido ferroviario que no se repite en otras regiones del país. Para los municipios involucrados, consolidar esa ruta implica coordinación entre autoridades, empresarios y comunidades.
El gobierno estatal presentó esta acción como parte de una estrategia para consolidar alianzas con los mayores generadores de turismo nacional. La efectividad de este tipo de viajes suele medirse en el mediano plazo, cuando las agencias incorporan los destinos en sus catálogos y comienzan a llegar los primeros grupos. Por ahora, la actividad deja una señal de que la región norte busca colocarse como un destino integral que suma naturaleza, cultura y playa.
