La Secretaría de Educación Pública y Cultura de Sinaloa puso en marcha las asambleas informativas de la estrategia "El ABC de las Emociones", un programa que busca involucrar a las familias en el acompañamiento emocional de los estudiantes de secundaria y bachillerato. La primera sesión se realizó en la Secundaria Estatal "Profa. Lucila Achoy Guzmán", en la comunidad de Campo El Diez, en Culiacán.
El planteamiento central de la estrategia es que el desempeño escolar no depende solo de la enseñanza en el aula. La titular de la dependencia, Gloria Himelda Félix Niebla, señaló durante el arranque que el éxito académico de los jóvenes requiere dos condiciones: una formación de calidad en los planteles y un entorno afectivo estable en casa. Esas redes de apoyo, precisó, no se limitan a los padres, sino que incluyen a abuelos, hermanos y otras personas cuidadoras.
El programa contempla un plan de trabajo pedagógico con los alumnos de tercero de secundaria y de bachillerato, acompañado de asambleas formativas dirigidas a tutores. Como parte del esquema se distribuyó el manual "Orientaciones para Madres, Padres y Personas Cuidadoras", una guía pensada para que las familias identifiquen cambios de conducta o señales de alerta en los jóvenes.
La estrategia también prevé un componente de atención especializada. Cuando una escuela detecte casos que lo requieran, podrá canalizarlos a servicios de atención psicológica de la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Nacional contra las Adicciones. Ese respaldo institucional busca que los planteles no queden solos frente a situaciones emocionales que exceden su capacidad de respuesta.
Durante la sesión inaugural, la directora del plantel, Maritza Quintero Becerra, y el profesor Noé Alejandro Rodríguez Páez coordinaron las primeras dinámicas del manual con los padres y madres asistentes. En el acto también estuvieron la subsecretaria de Educación Básica, Silvia Evelyn Ward Bringas; la coordinadora Académica, Beatriz Elizabeth Cano Félix; la directora de Educación Secundaria Estatal, Alma Lilia Molinares Sauceda; el supervisor de la Zona Escolar 015, Jaime Aramburo Ponce; y Mauricio Alvarado Camacho, responsable de la Mesa Técnica de Secundarias Estatales.
El enfoque del programa parte de una premisa que las autoridades educativas expusieron en el arranque: lo que ocurre en el hogar se refleja en el aula. Situaciones emocionales no atendidas inciden directamente en la concentración y el rendimiento de los estudiantes, por lo que la estrategia apunta a intervenir de manera permanente en las secundarias del estado con un objetivo común: garantizar el derecho a la educación y acompañar trayectorias escolares continuas.
Para las familias, el programa representa un canal formal de orientación sobre cómo detectar y acompañar cambios emocionales en adolescentes, una etapa en la que los signos de alerta suelen confundirse con conductas propias de la edad. La entrega del manual y las asambleas buscan dar herramientas concretas a quienes conviven diariamente con los estudiantes.
El reto operativo será sostener la estrategia en todos los planteles de secundaria del estado y asegurar que la canalización a atención psicológica funcione cuando se requiera. La dependencia no precisó en el arranque un calendario de las siguientes asambleas ni el número de escuelas que se cubrirán, por lo que el alcance real del programa dependerá de su implementación en las próximas semanas.
