El paso del huracán Polo dejó daños en el sector primario de Baja California Sur, principalmente en el municipio de Comondú, donde la Secretaría de Pesca, Acuacultura y Desarrollo Agropecuario (SEPADA) desplegó tres grupos de trabajo para evaluar las afectaciones en pesca y acuacultura, agricultura y ganadería, según informó el titular de la dependencia, José Alfredo Bermúdez Beltrán.
De manera preliminar, las mayores afectaciones se concentran en granjas acuícolas ubicadas en las localidades de La Poza, Santo Domingo, El Chicharrón y Las Barrancas, todas en Comondú. En el ámbito pesquero, los puertos de San Carlos y Adolfo López Mateos también resintieron el impacto del fenómeno meteorológico, aunque no se precisó la magnitud de los daños en embarcaciones o infraestructura.
El sector pecuario es el que reporta las pérdidas más visibles hasta ahora: cabezas de ganado arrastradas por corrientes de agua, además de daños en corrales y otra infraestructura productiva. Estas afectaciones suelen repercutir directamente en la economía de las familias dedicadas a la actividad ganadera, que en muchos casos dependen de la venta de animales para su ingreso anual.
En contraste, la agricultura presenta hasta el momento solo exceso de humedad, sin daños de consideración, de acuerdo con el reporte preliminar. Este resultado es relevante porque el sector agrícola de la región suele ser más vulnerable a inundaciones y encharcamientos que a los vientos, por lo que la ausencia de pérdidas mayores representa un alivio parcial para los productores.
El funcionario estatal agregó que las lluvias asociadas al huracán podrían tener un efecto positivo en la disponibilidad de alimento para el ganado, luego de un periodo de sequía que ha afectado a Baja California Sur. Esa condición, sin embargo, no compensa las pérdidas inmediatas ni resuelve los problemas de infraestructura en los ranchos afectados.
Bermúdez Beltrán indicó que los recorridos continuarán en los próximos días para determinar con mayor precisión las necesidades de los productores y definir las acciones de apoyo correspondientes. La evaluación en curso permitirá establecer si se requiere la declaratoria de emergencia o algún otro mecanismo de respaldo, aunque hasta ahora no se ha anunciado un monto estimado de daños ni un calendario de apoyos.
Para los habitantes de Comondú, la afectación al sector primario no es un tema menor: la pesca, la acuacultura y la ganadería son actividades económicas centrales en la región, y su recuperación suele tomar meses. La pérdida de ganado, en particular, implica un golpe directo al patrimonio de las familias productoras, que en muchos casos no cuentan con seguros o mecanismos de compensación inmediata.
La SEPADA refrendó su compromiso de respaldar al sector primario ante situaciones de emergencia y contribuir a su recuperación. No obstante, la dependencia no detalló el número exacto de productores afectados, el valor estimado de las pérdidas ni las fechas en que podrían entregarse los apoyos, información que será clave para medir el alcance real del impacto.
El huracán Polo, que tocó territorio sudcaliforniano en los últimos días, dejó lluvias intensas y escurrimientos que alteraron la actividad productiva en varias comunidades. La evaluación oficial continúa, y se espera que en los próximos días la SEPADA presente un balance más completo de los daños y las medidas de atención para el sector primario de Baja California Sur.
