A cuatro años de que venza el plazo fijado por la Agenda 2030, la senadora Alejandra Barrales Magdaleno advirtió que existe el riesgo de que la mayoría de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas no se cumplan. La alerta fue presentada en el Senado de la República, donde legisladoras hicieron un llamado a concretar estas metas en los territorios, es decir, aterrizarlas en acciones locales verificables.
Los ODS son 17 objetivos adoptados por la ONU en 2015 como parte de un plan global para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar prosperidad para todos. Entre sus metas están la reducción de desigualdades, el acceso a servicios básicos, la acción climática y la construcción de ciudades más seguras y resilientes. El plazo original para su cumplimiento es 2030, por lo que restan cuatro años.
El llamado de las senadoras subraya que los avances no dependen solo de compromisos internacionales, sino de su implementación efectiva en cada municipio y entidad. La advertencia de Barrales Magdaleno apunta a que, sin una estrategia territorial clara, los indicadores podrían quedar lejos de las metas, especialmente en materia de pobreza y desarrollo urbano.
En México, los ODS se han incorporado en planes de desarrollo y programas sociales, pero su seguimiento ha sido desigual. Organizaciones civiles y académicos han señalado que la falta de datos desagregados por municipio dificulta medir el progreso real y detectar rezagos. La pandemia de covid-19 también revirtió avances en pobreza y salud, lo que complicó el panorama.
La advertencia de la senadora se produce en un contexto donde el debate sobre el desarrollo sostenible cobra relevancia ante los efectos del cambio climático y las crisis económicas. Para la ciudadanía, el incumplimiento de los ODS se traduce en menos acceso a agua limpia, vivienda adecuada, transporte seguro y empleo digno, especialmente en zonas marginadas.
El Senado, como órgano legislativo, tiene la facultad de aprobar presupuestos y leyes que impulsen estas metas. Sin embargo, la concreción de los ODS requiere coordinación entre los tres niveles de gobierno, el sector privado y la sociedad civil. La alerta de las senadoras busca presionar para que la Agenda 2030 no quede solo en discursos.
De cara al 2030, el reto es mayúsculo. La comunidad internacional ha reconocido que el ritmo actual es insuficiente para cumplir con los objetivos. En México, la desigualdad regional y la informalidad laboral son obstáculos persistentes. La advertencia de Barrales Magdaleno se suma a voces que piden acelerar políticas públicas con enfoque de derechos humanos y sostenibilidad.
El llamado de las legisladoras a concretar los ODS en los territorios implica que los gobiernos locales asuman un papel protagónico. Sin acciones medibles y rendición de cuentas, el riesgo de incumplimiento seguirá latente. La ciudadanía, mientras tanto, espera resultados tangibles que mejoren su calidad de vida y la de las próximas generaciones.
