Quintana Roo ya cuenta con una hoja de ruta turística de largo plazo. En la víspera del Día Mundial del Turismo, la gobernadora Mara Lezama Espinosa encabezó la presentación del Plan Maestro de Turismo Sustentable Quintana Roo 2050, un instrumento de política pública que busca ordenar el desarrollo del sector en las próximas décadas y que fue elaborado con la participación de alrededor de 700 personas de los ámbitos público, privado, académico y ambiental.
El anuncio se realizó en un evento en la Universidad Anáhuac, con presencia de rectores, representantes del sector hotelero y restaurantero, autoridades municipales y organizaciones comunitarias. Junto con la presentación del plan, se entregó el Premio Estatal de Turismo 2026 al doctor Pedro Moncada Jiménez, director del Centro Interinstitucional de Investigación Aplicada de Quintana Roo, un reconocimiento que distingue aportaciones relevantes al desarrollo, la promoción, la sustentabilidad y la seguridad turística.
El secretario de Turismo estatal, Bernardo Cueto Riestra, describió el documento como un instrumento estratégico de largo plazo que establece una ruta para el desarrollo turístico. Según su exposición, la intención es que las acciones de gobierno no se limiten al presente inmediato, sino que dejen un legado a las nuevas generaciones y permitan que la entidad siga desarrollándose en materia turística.
El plan se sostiene en cuatro ejes: gestión ambiental y cambio climático; ordenamiento territorial y capacidad de carga; prosperidad social compartida; y alineación con agendas globales. Este último incorpora criterios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas, de acuerdo con lo expuesto por el subsecretario de Planeación, Políticas Públicas y Órganos de Gobierno de la dependencia, Andrés Aguilar Becerril.
La actualización del plan maestro se realizó mediante un proceso de gobernanza colaborativa en el que participaron representantes de comunidades locales, mujeres, hombres y jóvenes, además de los sectores mencionados. Esa construcción colectiva, según la información disponible, buscó integrar una visión compartida con horizonte al año 2050, lo que implica compromisos que trascienden una administración estatal.
Para la población de Quintana Roo, el alcance práctico del plan dependerá de cómo se traduzcan sus ejes en decisiones concretas sobre uso de suelo, límites de crecimiento turístico, protección de recursos naturales y distribución de beneficios económicos. El turismo es una de las principales actividades económicas del estado, por lo que las definiciones sobre capacidad de carga y ordenamiento territorial pueden influir en la vida cotidiana de comunidades costeras y urbanas.
El reconocimiento a Moncada Jiménez apunta a vincular la investigación aplicada con la actividad turística. El premio estatal busca distinguir iniciativas que generen beneficios tangibles para la población, aunque el texto oficial no detalla los proyectos específicos que sustentaron la distinción ni los criterios de evaluación utilizados.
En el evento también estuvieron la presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa; la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Paty Peralta; y la diputada Euterpe Gutiérrez Valasis, presidenta de la Comisión de Turismo y Asuntos Internacionales del Congreso del Estado. La presencia de autoridades municipales y legislativas sugiere que la implementación del plan requerirá coordinación entre niveles de gobierno.
El reto inmediato será convertir los ejes del plan en instrumentos normativos, presupuestales y de seguimiento verificables. Sin mecanismos de evaluación pública y sin indicadores claros, un documento con visión a 2050 corre el riesgo de quedarse en declaración de intenciones. La experiencia de planes anteriores en destinos turísticos del país muestra que la diferencia entre un buen diagnóstico y un cambio real está en la capacidad de aplicar límites, sancionar desviaciones y medir resultados con transparencia.
