La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, encabezó este 8 de octubre la sesión solemne del Congreso del Estado con motivo del 52 aniversario de la entidad, donde convocó a construir una visión de largo plazo que trascienda los sexenios y los ciclos electorales. En su mensaje, sostuvo que Quintana Roo es una obra en construcción y que "todavía tiene su mejor historia por escribir".
El acto se realizó en Chetumal con la asistencia de la presidenta de la mesa directiva del Congreso, la diputada Lili Mis Martínez, y del presidente del Tribunal Superior de Justicia, el magistrado Heyden Cebada Rivas. Durante la sesión se leyó el decreto por el que se erigió el Estado Libre y Soberano de Quintana Roo, a cargo del diputado Jorge Arturo Sanén Cervantes, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política de la XVIII Legislatura.
La fecha remite al 8 de octubre de 1974, cuando Quintana Roo dejó de ser territorio federal para convertirse en entidad federativa. La gobernadora recordó que el estado pasó de una economía basada en el chicle, la madera, la pesca y el trabajo del campo a consolidarse como potencia turística global, sin perder su condición fronteriza.
En su intervención, Lezama planteó que el desarrollo cobra sentido cuando amplía las capacidades de las personas y cuando la riqueza del territorio se traduce en derechos, tiempo, salud, educación, vivienda y dignidad. Dijo que su administración busca construir "un estado de bienestar con vocación turística, donde el crecimiento económico encuentra su destino natural en la prosperidad compartida".
La mandataria estatal ubicó el actual impulso del sureste mexicano como continuidad de un proceso iniciado en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y que, afirmó, mantiene la misma visión la presidenta Claudia Sheinbaum. Se trata de un posicionamiento político que vincula la agenda local con el proyecto federal en curso.
Sobre el modelo económico, propuso una estructura de "dos pulmones": el turismo, como actividad que conecta a Quintana Roo con el mundo, y una base productiva capaz de generar mayor conocimiento, tecnología y valor local. En ese esquema, mencionó que Cancún puede consolidarse como plataforma global, Chetumal como puerta logística y comercial del Caribe mexicano, y la zona centro como polo de turismo comunitario y economía social.
El planteamiento tiene implicaciones prácticas para una entidad que depende en gran medida del turismo y que enfrenta retos de diversificación económica, presión sobre recursos naturales y desigualdad entre sus regiones. La apuesta por una base productiva distinta al sector turístico apunta a reducir esa dependencia, aunque los resultados dependerán de decisiones presupuestales y de inversión que trascienden el acto conmemorativo.
A la sesión asistieron dignatarios mayas e integrantes del Gran Consejo Maya, ex gobernadores, presidentas y presidentes municipales, diputadas y diputados federales, autoridades militares y representantes de diversos sectores sociales. La presencia de representantes del pueblo maya subraya el peso histórico y cultural de esa población en la identidad del estado.
El aniversario ocurre en un contexto de crecimiento poblacional acelerado en zonas como Cancún, Playa del Carmen y Tulum, lo que ha ampliado la demanda de vivienda, servicios de salud, agua y transporte. La visión de largo plazo enunciada por la gobernadora se medirá, en la práctica, por su capacidad de traducirse en obras y políticas que atiendan esas necesidades en los próximos años.
