El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) avanza en la construcción de un nuevo hospital general en Cancún, que convertirá una antigua tienda del Super ISSSTE en una unidad de alta especialidad. La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, informó que el proyecto se desarrolla en un terreno de 11 mil metros cuadrados, donde antes operaba una tienda abandonada que ya fue demolida.
El director general del ISSSTE, Martí Batres, explicó que el nuevo edificio se levantará junto a las instalaciones existentes, las cuales también serán remodeladas, integrando así un complejo hospitalario de mayor capacidad. La unidad pasará de 20 a 90 camas hospitalarias, lo que representa un incremento de 70 camas para la atención de derechohabientes.
El hospital contará con servicios avanzados de imagenología, entre ellos tomógrafo, resonador magnético, mastógrafo, ultrasonido y equipos de rayos X. Además, dispondrá de 16 estaciones para hemodiálisis, 7 para quimioterapia, 4 para diálisis peritoneal, 4 para inhaloterapia y 2 consultorios para la clínica del dolor.
El área de urgencias también será ampliada con 38 camas de observación —34 para adultos y 4 pediátricas—, así como 3 salas de choque. En cirugía, se habilitarán 2 quirófanos generales, una sala de cirugía ambulatoria, una de tococirugía (para partos con complicaciones) y una sala de expulsión para partos normales. Actualmente, los trabajos se encuentran en la etapa de cimentación.
Mara Lezama destacó que Quintana Roo era la entidad con menos camas por derechohabiente en el ISSSTE, pero con esta obra y la que se realiza en Chetumal —donde también se reconvierte una clínica en hospital general— el estado contará con dos nuevas unidades de alta capacidad. “Me da mucho gusto compartir con ustedes esta obra tan importante. Quintana Roo ahora va a ser un estado con dos nuevos hospitales generales”, afirmó la Gobernadora.
La ampliación de la infraestructura hospitalaria responde a una demanda histórica en la entidad, donde el crecimiento poblacional y turístico ha rebasado la capacidad de los servicios de salud. Los derechohabientes del ISSSTE en Cancún y Chetumal han enfrentado largos tiempos de espera y la necesidad de trasladarse a otras ciudades para recibir atención especializada.
Con estos proyectos, se espera reducir la saturación de los servicios de urgencias y cirugía, así como acercar tratamientos como hemodiálisis y quimioterapia a los pacientes locales. La gobernadora subrayó que ambas obras forman parte de un esfuerzo por fortalecer el sistema de salud estatal y garantizar una atención oportuna y de calidad.
Aunque no se dieron a conocer fechas exactas de conclusión, las autoridades señalaron que los trabajos avanzan conforme al calendario previsto. La inversión total no fue detallada, pero se prevé que ambos hospitales entren en operación en los próximos años, beneficiando a miles de familias quintanarroenses.
La noticia llega en un contexto de renovación de la infraestructura de salud en el sureste mexicano, donde el gobierno federal ha impulsado la construcción de nuevos hospitales y la modernización de los existentes. Para los habitantes de Cancún y Chetumal, la puesta en marcha de estas unidades significará un alivio en la atención médica y una mejora en la calidad de vida.
