El municipio de Querétaro comenzó la construcción del Centro Integral de Autismo, un espacio especializado que requerirá una inversión de 32.5 millones de pesos y que busca reunir en un solo lugar servicios de evaluación, intervención, orientación y acompañamiento para personas con autismo y sus familias. La primera piedra se colocó con la presencia del presidente municipal Felifer Macías y de autoridades del sistema DIF estatal y municipal.
El centro se plantea como una respuesta a la dispersión de servicios que enfrentan las familias que buscan atención especializada. De acuerdo con la información disponible, el inmueble tendrá dos plantas con cubículos para terapias, oficinas administrativas, sala de calma, área de valoración y espacios para terapia cognitivo-conductual, acompañamiento psicológico, integración sensorial y terapia de lenguaje.
La obra se presenta en un contexto en el que el municipio ha identificado a 2 mil 27 personas con autismo o posible diagnóstico a través del programa De Mil Colores. De ellas, mil 254 cuentan con diagnóstico confirmado y 100 lo obtuvieron mediante un subprograma. Además, se han entregado 877 cordones de identificación y se ha brindado atención a 62 personas mediante intervenciones de lenguaje, según las cifras difundidas.
El alcalde señaló que el gobierno debe actuar como facilitador para que los especialistas puedan realizar su labor y ampliar las oportunidades de atención. La presidenta del patronato del DIF estatal, Car Herrera de Kuri, respaldó la iniciativa y planteó que el sistema estatal se suma al municipio para impulsar políticas públicas enfocadas en la calidad de vida de las personas autistas y el respeto a la neurodiversidad.
Por su parte, la presidenta del patronato del DIF municipal, Adriana Olvera de Macías, indicó que el centro será un referente municipal para la atención integral y un espacio seguro que favorezca la autonomía y el bienestar de las personas autistas. El secretario de Obras Públicas, Ángel Herrera Ramírez, detalló la distribución de las instalaciones y los servicios que se prestarán.
La creación de este centro implica para las familias una reducción potencial de traslados y una mayor continuidad en los servicios, aunque su impacto dependerá de la conclusión de la obra, la operación efectiva y la disponibilidad de personal especializado. También plantea la necesidad de coordinar la atención entre el municipio y el sistema estatal DIF para evitar duplicidades y garantizar que los servicios lleguen a quienes ya cuentan con un diagnóstico o lo están buscando.
El anuncio se produce en un momento en que la atención a la neurodivergencia gana presencia en la agenda pública local. La construcción del centro, sin embargo, es solo una parte del proceso: la operación permanente requerirá presupuesto, capacitación y mecanismos de seguimiento para que la infraestructura se traduzca en atención concreta para las personas autistas y sus familias.
Con la colocación de la primera piedra, el municipio inicia formalmente una obra que aspira a convertirse en un punto de referencia para la atención del autismo en Querétaro. El reto será que el centro funcione con la calidad y la continuidad que las familias requieren, y que su puesta en marcha se acompañe de información clara sobre fechas, servicios disponibles y requisitos de acceso.
