La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) pidió a la población extremar precauciones ante el incremento de riesgos por lluvias y vientos fuertes que afectarán a la mayor parte del territorio nacional este 1 de octubre. La dependencia advirtió que la saturación de humedad en los suelos y el aumento en los niveles de ríos y cuerpos de agua elevan la probabilidad de deslizamientos de laderas, inundaciones y encharcamientos en zonas vulnerables.
El huracán Rachel continúa alejándose de Baja California Sur, pero su circulación, combinada con otros sistemas presentes en el país, generará lluvias muy fuertes e intensas en las seis entidades del norte y centro ya mencionadas. Además, se esperan precipitaciones fuertes a muy fuertes, de 50 a 75 milímetros, en Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Campeche y Quintana Roo.
Para el resto del país, el pronóstico indica chubascos y lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros en Aguascalientes, Colima, Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Tabasco y Yucatán, así como intervalos de chubascos de 5 a 25 milímetros en Sonora y Chihuahua. Esto significa que prácticamente todo el territorio nacional tendrá algún nivel de precipitación, lo que incrementa el riesgo de incidentes viales y afectaciones en viviendas.
La CNPC recomendó a la población mantenerse informada a través de fuentes oficiales y atender los avisos de las autoridades locales de protección civil. Entre las medidas sugeridas están identificar las rutas de evacuación y los refugios temporales más cercanos al domicilio, así como tener lista una mochila de emergencia con documentos personales, linterna, radio de pilas, botiquín de primeros auxilios y suministros básicos.
También pidió limpiar desagües, azoteas y coladeras para evitar acumulación de agua; asegurar objetos exteriores como macetas, lonas o láminas que puedan ser desplazados por el viento; y extremar precauciones al transitar por carreteras, zonas urbanas propensas a encharcamientos, puentes y pasos a desnivel. No cruzar ríos, arroyos, vados o zonas inundadas a pie o en vehículo, ya que la fuerza del caudal representa un riesgo letal.
Otras recomendaciones incluyen no refugiarse bajo árboles, estructuras metálicas, espectaculares o bardas frágiles durante vientos fuertes o tormentas eléctricas; no arrojar basura o escombro que obstruya el drenaje; no propagar rumores ni información falsa; y disminuir la movilidad en la medida de lo posible. Para proteger la salud, se enfatizó lavar y desinfectar alimentos, beber agua purificada o hervida y limpiar áreas con encharcamientos para evitar la proliferación de mosquitos y otros vectores de enfermedades.
La dependencia subrayó que la participación activa de la sociedad es indispensable para mitigar los efectos de los fenómenos perturbadores. En caso de emergencia, la población puede comunicarse al número nacional 911 o con las instancias locales de protección civil. El llamado cobra relevancia porque octubre suele ser un mes de transición hacia la temporada seca, pero con frecuencia mantiene sistemas de lluvia activos que pueden provocar daños en infraestructura y viviendas en zonas de riesgo.
