Las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) de Guanajuato pusieron en marcha un lactario institucional certificado por la Secretaría de Salud, con el objetivo de que las mujeres policías que son madres puedan extraer y conservar leche materna durante su jornada laboral. El espacio, de carácter privado, higiénico y funcional, fue impulsado por el secretario de Seguridad y Paz, Juan Mauro González, y busca garantizar condiciones dignas para quienes combinan su profesión con la maternidad.
La iniciativa se da a conocer en un contexto donde la presencia femenina en corporaciones policiales ha aumentado en el estado, pero persisten retos para conciliar el trabajo operativo con las responsabilidades de cuidado. El nuevo lactario responde a una necesidad concreta: que las oficiales puedan mantener la lactancia materna de manera segura una vez que regresan a sus labores, sin tener que interrumpirla por falta de instalaciones adecuadas.
Actualmente, 12 mujeres que forman parte de las FSPE se encuentran embarazadas. Como parte de la atención a sus necesidades, la Unidad Médica de la corporación impartió un taller de salud preventiva enfocado en el cuidado prenatal. Durante la sesión se abordaron temas como la importancia de acudir periódicamente a consultas médicas, el reconocimiento de signos y síntomas de alarma, la prevención de riesgos en el hogar y el entorno laboral, así como la adopción de una alimentación equilibrada y la realización de actividad física acorde a las condiciones de cada mujer.
Además, se brindó orientación sobre seguimiento nutricional y detección oportuna de cualquier condición que pudiera representar un riesgo para la madre o el bebé. La intención es que cada integrante cuente con información, atención médica y una red institucional de apoyo durante las distintas etapas del embarazo, de modo que su estado de salud no se vea comprometido por las exigencias de su trabajo.
La División de Género de la corporación también participa en esta estrategia, ofreciendo orientación, canalización y seguimiento. En coordinación con otras áreas, facilita el acceso a valoración médica, atención psicológica especializada y, cuando las circunstancias lo requieren, acompañamiento ante el Ministerio Público y vinculación con asociaciones civiles. Esto amplía el respaldo a las mujeres no solo en el ámbito de la salud materna, sino también en situaciones de violencia o vulnerabilidad.
Estas acciones forman parte de un esfuerzo institucional por garantizar que el embarazo, la maternidad y la lactancia sean acompañados con respeto a los derechos laborales, criterios de salud y seguridad, igualdad de oportunidades y no discriminación. La Secretaría de Seguridad y Paz reconoció el acompañamiento de la Secretaría de Salud durante el proceso de certificación del lactario y refrendó su compromiso de seguir generando condiciones para que las mujeres ejerzan plenamente sus derechos y continúen su desarrollo profesional.
Para las oficiales embarazadas, contar con este tipo de apoyos puede marcar una diferencia significativa en su bienestar y en el de sus hijos. La implementación de lactarios certificados en corporaciones de seguridad es todavía poco común en el país, por lo que esta medida sienta un precedente que podría replicarse en otras instituciones. La certificación por parte de la Secretaría de Salud garantiza que el espacio cumple con los estándares de higiene y funcionalidad necesarios para un uso seguro.
La convocatoria a seguir fortaleciendo estas políticas públicas es clara: cuando las instituciones se adaptan a las necesidades de sus trabajadoras, se favorece no solo la salud de las madres y los bebés, sino también el ambiente laboral y la eficiencia operativa. En un estado donde la seguridad es un tema prioritario, invertir en el bienestar del personal policial es una estrategia que reditúa en un mejor servicio a la ciudadanía.
