El gobierno de Naucalpan, en el Estado de México, puso en marcha hace ocho meses un cuerpo especializado conocido como Policía Ética, cuyo objetivo es vigilar el actuar de los agentes de tránsito y prevenir actos de corrupción. Según datos oficiales, este grupo ha atendido casi 300 reportes ciudadanos, los cuales han sido formalizados en expedientes de investigación cuando existen indicios de conductas irregulares.
La creación de este cuerpo responde a la necesidad de fortalecer la confianza en las corporaciones locales, luego de quejas recurrentes por abusos de autoridad y prácticas discrecionales en vialidades. Los elementos de la Policía Ética, identificados con distintivos en color verde y gris, realizan recorridos por comunidades y vialidades, supervisan el desempeño de los agentes de tránsito y brindan orientación a la población.
Además de la supervisión, los oficiales de este grupo han realizado detenciones de elementos relacionados con presuntos actos indebidos. En esos casos, los detenidos son puestos a disposición de las autoridades competentes para determinar su situación jurídica, y también pueden enfrentar procedimientos administrativos ante la Comisión de Honor y Justicia del municipio.
Una de las herramientas clave de este esquema es el uso de cámaras corporales, conocidas como bodycams, que permiten documentar las actuaciones de los propios supervisores y generar evidencia en caso de denuncias. Esta medida busca dar mayor transparencia al proceso y proteger tanto a la ciudadanía como a los propios elementos.
El presidente municipal ha manifestado que la Policía Ética no será cómplice de ninguna práctica de corrupción y que se mantiene una política de cero tolerancia ante conductas que vulneren los derechos de las personas o excedan las facultades de los agentes. Esta postura busca enviar un mensaje claro a la corporación y a la ciudadanía sobre el compromiso con la legalidad.
Para la población, la existencia de este cuerpo representa un canal adicional para denunciar irregularidades. Los reportes pueden presentarse a través del número 070, por WhatsApp, en la plataforma digital del gobierno municipal o de manera presencial. Además, se habilitó la línea 55 7431 4067 para denunciar posibles actos de corrupción, con intervención de la unidad de Asuntos Internos.
Aunque los resultados iniciales son alentadores, especialistas en seguridad señalan que la efectividad de este tipo de cuerpos depende de la constancia en la supervisión y de la aplicación real de sanciones. La ciudadanía estará atenta a que los expedientes no queden en simples documentos y que los casos de corrupción tengan consecuencias concretas.
En un contexto donde la desconfianza hacia las policías municipales es alta, iniciativas como la Policía Ética pueden contribuir a mejorar la percepción de seguridad, siempre que se mantengan los mecanismos de rendición de cuentas y se garantice la protección de los denunciantes. El reto será sostener estos esfuerzos en el tiempo y ampliarlos a otras áreas de la corporación.
