La planta potabilizadora Las Cucas, en el norte de Culiacán, comenzó a operar con una capacidad de 100 litros por segundo y beneficiará a unos 45 mil habitantes de 28 colonias que durante años enfrentaron desabasto de agua potable. La obra representó una inversión superior a los 80 millones de pesos y fue inaugurada por la gobernadora Graciela Domínguez Nava y la presidenta municipal Ana Miriam Ramos Villareal.
El proyecto busca atender un rezago que se acumuló por décadas. Según la alcaldesa, Culiacán creció durante más de 30 años sin incorporar una planta potabilizadora de esa magnitud, por lo que la infraestructura existente tenía que surtir cada vez a más usuarios. Esa presión sobre el sistema se traducía en falta de agua recurrente en la zona norte de la capital sinaloense.
La planta no solo cubre la demanda actual. De acuerdo con la información oficial, también garantizará el suministro para nuevos asentamientos, entre ellos el Programa de Viviendas del Bienestar que se construye en ese polígono. Ese punto es relevante porque anticipa el crecimiento urbano y evita que la nueva infraestructura nazca rebasada por la demanda.
Durante el acto, la gobernadora calificó la obra como un acto de justicia social y subrayó que atender el acceso al agua potable es prioritario para su administración. “Estas obras son de justicia social, sobre todo en una zona urbana donde no podemos dejar de atenderlas”, expresó. Añadió que miles de familias que llevan décadas viviendo en esa parte de la ciudad ya no padecerán la falta del líquido en sus hogares.
El testimonio de los vecinos apuntó en la misma dirección. Roy Alberto Ríos Beltrán, beneficiario de la obra, recordó que durante muchos años sufrieron desabasto constante y sostuvo que la planta resuelve un problema largamente postergado. “Hoy gracias a su compromiso y a esta obra, esta problemática por fin se ha resuelto”, dijo durante el evento.
Junto con la potabilizadora se entregaron cinco calles pavimentadas con concreto hidráulico en la colonia Las Cucas: Velina León de Medina, Arnulfo Peregrina, Juan Pablo Sainz, Miguel Ontiveros y Claudia Meza Vidales. Una sexta vía, la Arnulfo Rodríguez, sigue en proceso. En conjunto suman mil 703 metros lineales y una inversión de 43 millones 740 mil pesos.
Con ambos componentes, la inversión en obra social en la zona asciende a más de 128 millones de pesos. El paquete combina el acceso al agua con la mejora de vialidades, dos carencias que suelen concentrarse en colonias populares de la periferia urbana.
Para los habitantes de las 28 colonias beneficiadas, el cambio es práctico: dejar de depender de pipas, tinacos o horarios de suministro y contar con agua potable de forma regular. Para la ciudad, la planta añade capacidad de tratamiento en una zona de expansión, aunque el reto de fondo sigue siendo mantener la operación y el mantenimiento de la infraestructura para que el servicio no vuelva a deteriorarse con el tiempo.
