La presidenta municipal de Nicolás Romero, Yoselin Mendoza, encabezó una gira de trabajo por comunidades del pueblo otomí de San Francisco Magú y por la colonia El Gavillero, donde su administración entregó materiales de construcción, tubería para drenaje y paquetes de mochilas y útiles escolares. La actividad se concentró en Pueblo Nuevo y Loma de Capulín, ambas localidades de Magú, así como en tres escuelas primarias y en El Gavillero.
En Pueblo Nuevo, la alcaldesa entregó cemento, grava y arena a vecinas y vecinos para el mejoramiento de su poblado. Según la versión municipal, ese tipo de apoyos busca respaldar a comunidades que se organizan para atender necesidades locales, en un municipio donde persisten rezagos en infraestructura y servicios.
La gira también incluyó Loma de Capulín, otra comunidad de Magú, donde se repitieron las entregas de material de construcción. La alcaldesa sostuvo que su gobierno opera con presencia en el territorio y no solo desde el Palacio Municipal, con el objetivo de que la ciudadanía no tenga que trasladarse a la cabecera para presentar peticiones.
Respecto a la obra pública, Mendoza afirmó que se intervienen varias avenidas y libramientos con concreto hidráulico de 15 centímetros de espesor, material que, dijo, tiene una durabilidad promedio de 15 a 20 años. La declaración ocurre en un contexto donde el gobierno estatal, encabezado por Delfina Gómez, proclamó 2026 como el año de las obras, y la alcaldesa agradeció el recarpeteo de la carretera a Villa del Carbón.
En el ámbito educativo, la presidenta municipal visitó las primarias Luis Donaldo Colosio, Melchor Ocampo y Benito Juárez, donde entregó mochilas y útiles escolares. Este tipo de apoyos suele aliviar parte del gasto que enfrentan las familias al inicio o durante el ciclo escolar, aunque su impacto depende de la cobertura y periodicidad con que se distribuyan.
En la colonia El Gavillero, la gira incluyó la entrega de tubería para obras de drenaje. De acuerdo con el planteamiento municipal, esa infraestructura contribuye a prevenir focos infecciosos y a mejorar las condiciones sanitarias e hídricas de la zona, un problema recurrente en asentamientos con crecimiento acelerado.
Las entregas de materiales y útiles forman parte de una estrategia de contacto directo con comunidades que, en varios casos, enfrentan carencias de servicios básicos. La efectividad de estos apoyos depende de que se traduzcan en obras terminadas y en mejoras verificables, más allá de la entrega inmediata de insumos.
Para los habitantes de Magú y El Gavillero, el efecto práctico se mide en mejores caminos, drenaje funcional y menores gastos escolares. El seguimiento ciudadano y la transparencia en la ejecución de los recursos serán claves para evaluar si estas acciones se sostienen en el tiempo y llegan a más colonias con necesidades similares.
