El Museo del Alfeñique reabrió sus puertas en Toluca con espacios renovados y nuevas experiencias para acercar a visitantes de todas las edades a la historia de uno de los dulces más representativos de la capital mexiquense. El recinto busca mostrar el legado de las familias artesanas que durante generaciones han mantenido viva esta tradición, según se expuso durante la ceremonia de reinauguración.
El alcalde Ricardo Moreno destacó que el museo reúne la historia de una tradición forjada por generaciones y que se mantiene vigente gracias a la constancia de las familias toluqueñas. Señaló que las costumbres no están reñidas con la modernidad y que el recinto se renueva cada año para incorporar nuevos atractivos y tecnologías que mantengan el interés del público, incluidos los propios habitantes de la ciudad.
La directora de Educación, Cultura y Turismo, Victoria Sánchez, reconoció que Toluca cuenta con nuevos espacios para mostrar el trabajo de las y los alfeñiqueras, y recordó el legado del maestro Arturo Mondragón, fallecido en días recientes, cuya trayectoria será homenajeada en París, Francia. En el acto también participó Jorge Sánchez, representante de la mesa directiva de la Unión de Artesanos de Alfeñique y Dulce Regional de Toluca, quien agradeció el espacio para exhibir su trabajo y fortalecer la feria.
Tras recorrer las instalaciones, las autoridades entregaron reconocimientos a los expositores de las fotografías exhibidas en los Portales de Toluca. María Guadalupe Zarco, ganadora del concurso Máster Alfeñique, y Jorge Eduardo Salinas, representante de los fotógrafos participantes, coincidieron en que este tipo de iniciativas ayudan a preservar el patrimonio, impulsar el talento artístico y atraer visitantes al centro de la ciudad.
El museo ofrece una biblioteca dedicada a este arte con libros especializados, exposiciones de los primeros lugares de los concursos de alfeñique y muestras de las técnicas para elaborar el vaciado de azúcar, el dulce de pepita y el alfeñique. También incluye una ofrenda tradicional con sus elementos, un ropero musical, figuras representativas y una línea del tiempo sobre el origen de este confitado y el surgimiento de la feria, entre otras novedades.
El recinto está ubicado en Avenida Independencia 502, Barrio de Santa Clara, y abre de martes a sábado de 9:00 a 18:00 horas, y los domingos de 9:00 a 16:00 horas. La reapertura ocurre en un momento en que la ciudad se prepara para una de sus temporadas de mayor actividad turística y comercial, por lo que el museo puede convertirse en un punto de referencia para visitantes locales y foráneos.
Para las familias artesanas, contar con un espacio permanente de exhibición representa una oportunidad para difundir su trabajo más allá de la venta temporal y para que nuevas generaciones conozcan el proceso de elaboración. El museo también funciona como un atractivo cultural que puede contribuir a la dinamización del centro histórico, aunque su impacto dependerá de la difusión, los horarios y la accesibilidad para el público.
La reapertura se suma a los esfuerzos por preservar una tradición que combina técnicas artesanales, memoria familiar y actividad económica. El reto será mantener el interés durante todo el año y no solo en la temporada de la feria, además de garantizar que el recinto sea accesible para quienes desean conocer esta parte de la historia de Toluca.
