El Gobierno de México conformó un grupo de trabajo interinstitucional para reforzar la prevención, detección temprana y atención de la violencia en entornos escolares, luego del ataque registrado en la Escuela Secundaria General número 13 de Torreón, Coahuila, donde una integrante del personal directivo perdió la vida y cuatro personas resultaron lesionadas.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el grupo de trabajo fue instruido por la presidenta Claudia Sheinbaum y estará integrado por la Consejería Jurídica, la Agencia de Transformación Digital, la Secretaría de Educación Pública, el Centro Nacional de Inteligencia, la propia SSPC e instituciones académicas.
Entre los ejes de acción definidos está la elaboración de un decreto que establezca obligaciones para las plataformas digitales en la detección, reporte y remoción oportuna de contenidos que inciten directamente a la violencia. También se busca fortalecer el programa ABC de las emociones, la detección temprana de riesgos y el acompañamiento de madres y padres con sus hijas e hijos.
El funcionario señaló que, con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia, se incrementará el seguimiento de comunidades y contenidos asociados con expresiones de extremismo violento, con el propósito de identificar patrones, amenazas creíbles o posibles llamados a cometer actos de violencia. La SSPC también reforzará el monitoreo permanente de redes sociales, servicios de mensajería, foros y otros espacios digitales.
El anuncio ocurre en un contexto de creciente preocupación por la violencia en planteles educativos y por la circulación de contenidos que pueden normalizar o incitar agresiones entre menores de edad. La combinación de vigilancia digital y trabajo con comunidades escolares busca anticipar riesgos antes de que deriven en hechos graves.
Para las familias y comunidades escolares, las medidas anunciadas implican una mayor coordinación entre autoridades educativas, de seguridad y plataformas tecnológicas, aunque los resultados dependerán de la implementación efectiva del decreto y de los protocolos de detección temprana en cada plantel.
El grupo de trabajo también impulsará reformas para proteger a niñas, niños y adolescentes frente a contenidos violentos o nocivos en redes sociales, un tema que ha ganado relevancia ante el uso extendido de dispositivos digitales entre estudiantes.
La atención del caso de Torreón y la puesta en marcha de estas acciones marcan un punto de inflexión en la política de prevención de violencia escolar, que hasta ahora se había centrado en protocolos internos sin una coordinación interinstitucional de este alcance. El reto será traducir los ejes anunciados en medidas concretas y verificables en el corto plazo.
