La cabecera municipal de Loreto sumó dos obras de infraestructura urbana y deportiva con una inversión conjunta de 35.9 millones de pesos, recursos del Fideicomiso de Obras de Infraestructura Social de Loreto (FOIS). El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, acompañado de la presidenta municipal Paz del Alma Ochoa Amador, puso en marcha la pavimentación con concreto hidráulico del bulevar Padre Juan de Ugarte y entregó la rehabilitación de la cancha de fútbol de la colonia Miramar.
La pavimentación abarca el tramo entre la carretera Transpeninsular Loreto-Santa Rosalía y el bulevar Salvatierra, con un monto de 29.7 millones de pesos. Se trata de una vialidad que conecta la zona urbana con el corredor carretero de la península, por lo que la obra busca ordenar el tránsito local y de paso, además de mejorar el acceso a colonias aledañas.
El segundo componente es la cancha de fútbol de la colonia Miramar, cuya rehabilitación y empastado estuvo a cargo de la Secretaría de Planeación Urbana, Infraestructura, Movilidad, Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEPUIMM), con 6.2 millones de pesos. El espacio quedará destinado a la práctica deportiva, la recreación y el encuentro comunitario, según la información difundida por el gobierno estatal.
El mandatario estatal sostuvo que la obra responde a una demanda de la comunidad y que ofrece a niñas, niños y jóvenes un lugar digno, moderno y seguro para actividades físicas y recreativas. La cancha, en particular, atiende una carencia recurrente en colonias populares donde los espacios deportivos suelen presentar deterioro o falta de mantenimiento.
Ambas intervenciones se financian con el FOIS, un fideicomiso que opera con recursos públicos y que en los últimos años ha canalizado fondos a obras sociales en los cinco municipios de Baja California Sur. En el caso de Loreto, municipio de alrededor de 20 mil habitantes, este tipo de inversiones suele tener un peso relevante frente a presupuestos municipales limitados.
La pavimentación con concreto hidráulico, a diferencia del asfalto, tiene una vida útil más larga y menor mantenimiento, aunque su costo inicial es mayor. Para los vecinos del tramo intervenido, el beneficio práctico se traduce en menor polvo, mejor drenaje y traslados más rápidos hacia la carretera Transpeninsular, eje que articula el turismo y el abasto en la región.
La entrega de la cancha de Miramar apunta a un uso cotidiano: escuelas, ligas locales y familias que dependen de espacios públicos gratuitos para la activación física. La obra no incluye, según la información disponible, programas de mantenimiento permanente ni actividades deportivas organizadas, aspectos que suelen definir la durabilidad de este tipo de proyectos.
Con estas acciones, la administración estatal refuerza su presencia en Loreto en un año de gira por municipios. El impacto real dependerá de que las obras concluyan en los plazos previstos y de que el FOIS mantenga su ritmo de financiamiento, dos variables que la ciudadanía suele seguir con atención porque tocan directamente la movilidad y el esparcimiento en la cabecera municipal.
