El Gobierno de Baja California Sur y el Ayuntamiento de La Paz pusieron en marcha una estrategia conjunta para reparar las vialidades que resultaron dañadas por las recientes lluvias en la capital del estado. Durante una mesa de trabajo encabezada por la secretaria de Planeación Urbana, Infraestructura, Movilidad, Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEPUIMM), Carolina Armenta Cervantes, y la alcaldesa en funciones de La Paz, Amor Fenech Montaño, se acordó dividir la ciudad en 10 cuadrantes de atención prioritaria.
La medida busca agilizar el traslado de maquinaria pesada y cuadrillas hacia los puntos con mayores daños en la superficie de rodamiento. El objetivo es restablecer la conectividad en el menor tiempo posible, según informó la titular de la dependencia estatal. Las labores incluirán bacheo, desazolve, limpieza y rastreo de calles, acciones que permitirán recuperar la transitabilidad en las zonas más afectadas.
En los trabajos participará personal de la SEPUIMM y de la Junta Estatal de Caminos (JEC), en coordinación con la Dirección General de Gestión Integral de la Ciudad, el Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de La Paz (OOMSAPAS) y la Dirección General de Servicios Públicos del Ayuntamiento. Además, se contará con el respaldo de la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y empresas constructoras locales, que aportarán equipo y personal para ampliar la capacidad operativa.
La división en cuadrantes permitirá una atención más ordenada y eficiente, pues las cuadrillas podrán concentrarse en zonas específicas sin dispersar recursos. Esto es especialmente relevante en una ciudad como La Paz, donde las lluvias intensas suelen dejar hundimientos, socavones y acumulación de escombros que afectan la movilidad de los habitantes.
Para los residentes, la rehabilitación de vialidades significa no solo un alivio en los traslados diarios, sino también una reducción de riesgos para vehículos y peatones. Los baches y superficies irregulares representan un peligro constante, y su reparación oportuna contribuye a prevenir accidentes y daños mecánicos.
La coordinación entre los tres órdenes de gobierno y la participación de fuerzas federales y organizaciones civiles refleja la magnitud de los daños y la necesidad de una respuesta rápida. La inclusión de la CROC y de empresas locales también busca generar empleo temporal y fortalecer la economía comunitaria durante las labores de reconstrucción.
Más allá de La Paz, la secretaria Armenta Cervantes señaló que personal de la SEPUIMM brindará apoyo en los municipios de Comondú y Los Cabos. Esta extensión de los trabajos responde a que las lluvias afectaron a varias regiones de la entidad, por lo que se requiere una atención integral para restablecer la infraestructura vial en todo el estado.
Las autoridades no han precisado un plazo para la conclusión de las obras, pero la prioridad es atender los puntos más críticos en los próximos días. Se espera que, conforme avancen las labores, se emitan reportes periódicos sobre los avances y las vialidades que serán intervenidas.
La población puede contribuir reportando daños a través de los canales oficiales del Ayuntamiento y del Gobierno estatal, lo que permitirá afinar la distribución de recursos. Mientras tanto, se recomienda a los automovilistas extremar precauciones en las zonas donde se realicen trabajos y respetar los señalamientos temporales.
Esta acción conjunta es un ejemplo de cómo la cooperación interinstitucional puede dar resultados tangibles ante emergencias climáticas. La rehabilitación de las vialidades no solo mejora la imagen urbana, sino que también fortalece la resiliencia de la ciudad ante futuros fenómenos meteorológicos.
