La Zona Continental de Isla Mujeres contará por primera vez con un Centro de Asistencia Social (CAS) destinado a la atención permanente de niñas, niños y adolescentes. La construcción y rehabilitación del inmueble fue puesta en marcha por la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, y la presidenta honoraria del Sistema DIF estatal, Verónica Lezama Espinosa, quienes recorrieron el sitio acompañadas por la presidenta municipal Atenea Gómez Ricalde.
El proyecto contempla una inversión total cercana a los 6 millones de pesos, derivada de un convenio entre el DIF Nacional y el DIF Estatal, además de gestiones ante la Presidencia de la República y la dirección nacional del organismo. La atención inicial beneficiará a 26 menores, principalmente de la Zona Continental, donde se concentra población infantil en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Las obras incluyen la construcción de oficinas de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, caseta de acceso, sanitarios, cocina, comedor, lavandería y bodega. También se rehabilitarán áreas de psicología, trabajo social, jurídico, usos múltiples, consultorio, dormitorios, nutrición, enfermería, maternal, cuneros y baños, de acuerdo con lo informado durante el recorrido.
El municipio se encargará de equipar el centro con camas, literas, estufas, refrigeradores, aires acondicionados, mobiliario, utensilios y computadoras. Asimismo, la autoridad municipal elaboró el proyecto de obra, cuya conclusión está prevista para diciembre.
La operación del CAS contempla atención especializada y permanente durante las 24 horas, los siete días de la semana, un esquema que busca garantizar cuidado continuo para los menores que lo requieran. Este tipo de instalaciones suele operar como espacio de acogida temporal mientras se resuelven procedimientos de protección.
En el ámbito local, la Zona Continental de Isla Mujeres es una franja del municipio separada de la isla principal, con dinámicas urbanas y demográficas distintas. La dispersión de servicios y la distancia respecto a los centros administrativos suelen dificultar el acceso oportuno a programas de asistencia social, lo que da relevancia práctica a la ubicación del nuevo centro.
La puesta en marcha de un espacio de este tipo implica también la contratación y capacitación de personal especializado, así como protocolos de coordinación entre el DIF estatal, el municipio y la Procuraduría de Protección. El éxito del proyecto dependerá de que esas condiciones se sostengan más allá de la obra física.
La gobernadora sostuvo que la obra responde a la intención de atender donde más se necesita y de restituir derechos de la niñez. El centro forma parte de una estrategia más amplia de asistencia social en el estado, aunque su impacto concreto se medirá por la atención efectiva que preste a partir de su apertura.
Para las familias de la Zona Continental, la existencia de un CAS local puede reducir traslados y tiempos de espera ante situaciones de riesgo o desamparo infantil. La conclusión de los trabajos está prevista para diciembre, por lo que se espera que las autoridades informen sobre la fecha exacta de inicio de operaciones y los mecanismos de acceso al servicio.
