La tormenta tropical Rachel continúa alejándose de las costas de Guerrero sin representar una amenaza directa para el estado, aunque las autoridades mantienen la vigilancia por lluvias de moderadas a fuertes que se esperan este martes en al menos cinco regiones, informó la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil estatal.
Según el reporte meteorológico, Rachel se ubicaba a las 06:00 horas a 555 kilómetros al oeste-suroeste de Acapulco y a 440 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, con vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el oeste-noroeste a 20 kilómetros por hora. El sistema tropical podría fortalecerse gradualmente en los próximos días, pero sus efectos sobre Guerrero se limitarían a oleaje elevado y nubosidad alta.
El factor que mantiene la alerta en territorio guerrerense es un canal de baja presión localizado al noreste del estado, que provoca nublados y precipitaciones en la zona costera. Las lluvias se concentrarán con mayor frecuencia en las regiones Sierra, Costa Grande, Centro, Costa Chica y Montaña, principalmente durante la tarde y noche.
Para la jornada se prevén condiciones de ambiente muy caluroso y cielo parcialmente nublado, con lluvias que pueden alcanzar intensidad fuerte en algunos episodios. Esta combinación de calor y humedad es característica de la temporada de lluvias en Guerrero, que se extiende de mayo a noviembre y suele generar escurrimientos repentinos en zonas de pendiente.
Las autoridades recomendaron a la población y a los visitantes mantenerse atentos a los avisos oficiales y extremar precauciones ante posibles lluvias fuertes, especialmente en zonas susceptibles a inundaciones y deslaves. En Guerrero, la combinación de suelos saturados, deforestación y asentamientos en laderas ha generado históricamente afectaciones durante la temporada de precipitaciones.
El llamado cobra relevancia en un estado donde municipios de la Sierra y la Montaña enfrentan condiciones de vulnerabilidad por infraestructura limitada y comunicaciones que pueden interrumpirse durante eventos meteorológicos. La dependencia estatal pidió atender las indicaciones de las autoridades de Protección Civil en cada localidad.
La vigilancia sobre Rachel se mantiene pese a su lejanía, ya que los sistemas tropicales pueden modificar su trayectoria e intensidad en cuestión de horas. El oleaje elevado representa un riesgo particular para actividades pesqueras y turísticas en la franja costera, que abarca desde Zihuatanejo hasta Acapulco y la Costa Chica.
Para la población, las consecuencias prácticas se concentran en la planeación de actividades al aire libre, traslados carreteros y medidas preventivas en viviendas ubicadas en zonas de riesgo. Las autoridades no han reportado hasta el momento daños materiales ni personas lesionadas por los efectos de Rachel o del canal de baja presión.
El monitoreo continuará en las próximas horas conforme evolucione el sistema tropical y las condiciones atmosféricas sobre el estado. La dependencia estatal mantiene abiertos sus canales de información para emitir actualizaciones sobre el pronóstico y las recomendaciones de protección civil.
