Veintidós familias de la parte media de la sierra de Atoyac de Álvarez recibieron láminas galvanizadas para reparar los techos de sus viviendas, dañados por las lluvias y los vientos fuertes que azotaron la zona el pasado 24 de junio. La entrega estuvo a cargo de personal de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado, que recorrió las localidades de San Juan de las Flores, Agua Fría y El Escorpión para registrar los daños y hacer la distribución directa.
El operativo se realizó luego de que las autoridades municipales solicitaron apoyo al gobierno estatal. Durante el recorrido se identificaron afectaciones en los techos de las 22 viviendas, principalmente en comunidades de difícil acceso ubicadas en la zona serrana del municipio, donde los fenómenos hidrometeorológicos suelen golpear con mayor intensidad.
La acción fue encabezada por la directora de Declaratoria de Emergencia, Desastres y Fondos Estatales, Nacionales e Internacionales, Shalom Natalihe Rodríguez Ortiz, y por el coordinador Operativo de la Región Sierra, Moisés Radilla, en representación del titular de la dependencia, Roberto Arroyo Matus. Ambos supervisaron la entrega del material, que se destina a la reparación de techos y forma parte de la respuesta estatal ante contingencias climáticas.
Entre los beneficiarios se encuentran varias personas adultas mayores, un sector especialmente vulnerable cuando las viviendas pierden protección tras lluvias intensas o rachas de viento. La pérdida de techos no solo expone a las familias a la intemperie, sino que también incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias y complica el resguardo de enseres domésticos y alimentos.
Atoyac de Álvarez es uno de los municipios de la región Costa Grande y Sierra de Guerrero con mayor recurrencia de afectaciones por lluvias, deslaves y crecidas de ríos. Su geografía accidentada y la dispersión de sus comunidades dificultan tanto el monitoreo como la llegada oportuna de ayuda, por lo que los apoyos suelen canalizarse mediante recorridos terrestres que pueden tardar días.
La entrega de láminas galvanizadas, aunque acotada a 22 viviendas, responde a un patrón de daños que suele repetirse cada temporada de lluvias en la entidad. La reparación de techos es una de las necesidades más inmediatas después de un evento hidrometeorológico, pues permite a las familias recuperar condiciones mínimas de habitabilidad mientras se evalúan daños mayores en muros, pisos o servicios básicos.
El gobierno estatal sostuvo que mantiene la atención a las familias afectadas por fenómenos climáticos, aunque no se precisó si habrá una segunda etapa de apoyos o si se realizarán evaluaciones adicionales en otras localidades del municipio. Tampoco se detalló el monto total de la inversión ni el número de láminas entregadas por vivienda.
Para las comunidades serranas, la llegada de materiales de construcción representa un alivio inmediato, pero también evidencia la necesidad de reforzar medidas preventivas antes de que concluya la temporada de lluvias. La reparación de techos con láminas galvanizadas es una solución recurrente, aunque especialistas en gestión de riesgos advierten que la vulnerabilidad persiste si no se acompaña de obras de mitigación y de un monitoreo constante en zonas propensas a deslaves.
La entrega se realizó sin que se reportaran incidentes y con la participación de personal de la dependencia estatal, que coordinó la logística en campo. Las familias beneficiadas podrán iniciar la reparación de sus viviendas en los próximos días, en tanto las autoridades locales continúan con la evaluación de afectaciones en otras comunidades de la sierra atoyaquense.
