La Secretaría de Educación Pública (SEP) capacitó a maestras, maestros y supervisores de Guerrero sobre los Ejercicios Integradores del Aprendizaje (EIA), una evaluación de carácter formativo que comenzó a aplicarse en el estado el 7 de septiembre y que este año abarcará 271 escuelas guerrerenses con alrededor de 40 mil estudiantes, como parte de una muestra nacional de 1.6 millones de alumnos en 7 mil planteles.
El encuentro, encabezado por el director general de Diagnóstico y Seguimiento de la Nueva Escuela Mexicana de la SEP, Rodrigo Sirvent Bravo Ahuja, y el secretario de Educación en Guerrero, Ricardo Castillo Peña, sirvió para presentar la aplicación y el sitio web oficial donde el magisterio puede descargar guías para directivos y docentes aplicadores, rúbricas y materiales de retroalimentación.
A diferencia de evaluaciones previas centradas en respuestas correctas, los EIA buscan comprender cómo llegan los estudiantes a un resultado, con un enfoque basado en los Procesos de Desarrollo de Aprendizaje de cada campo formativo. La información recabada permitirá identificar las consignas de mayor dificultad, reforzar los materiales educativos federales y compartir hallazgos con las entidades para que diseñen estrategias propias.
Castillo Peña subrayó que la aplicación no debe quedarse en un trámite administrativo. Tras la entrega de materiales impresos a las delegaciones regionales, corresponde a supervisores y directores garantizar condiciones adecuadas, acompañar a los colectivos docentes en la lectura de resultados y llevar los hallazgos al Consejo Técnico Escolar para orientar la planeación. "Un ejercicio que se aplica y se archiva se queda en trámite; un ejercicio que se analiza en colectivo se convierte en una ruta de mejora para la escuela", expresó.
El ejercicio forma parte de las acciones de la administración estatal para fortalecer a quienes conducen las escuelas y priorizar el aprendizaje y el bienestar de niñas, niños y adolescentes. El año pasado, la aplicación alcanzó 53 mil escuelas y 7.3 millones de estudiantes, con impacto en el trabajo de más de 300 mil docentes, lo que da dimensión al operativo actual.
Para las familias guerrerenses, la evaluación representa una oportunidad de que las escuelas detecten dificultades concretas de aprendizaje y ajusten su planeación, aunque su efecto real dependerá de que los resultados se analicen y no se archiven. La muestra de 40 mil alumnos en el estado es acotada frente a la matrícula total, por lo que sus hallazgos serán indicativos, no un diagnóstico completo del sistema educativo estatal.
El sitio oficial de los EIA concentra las guías por fases, las rúbricas y los mecanismos de retroalimentación, de modo que los docentes pueden consultarlos de manera autónoma. La coordinación entre la autoridad federal y la estatal busca homogenizar criterios en un ejercicio que, por su diseño, no arroja una calificación tradicional sino información sobre procesos de aprendizaje.
El reto inmediato será que supervisores y directores traduzcan los resultados en decisiones pedagógicas dentro de los consejos técnicos, y que las áreas centrales den seguimiento a las consignas identificadas como más difíciles. Sin ese paso, la evaluación corre el riesgo de quedar como un requisito cumplido sin consecuencias en el aula.
