El Gobierno de Guadalupe, en Nuevo León, mantiene desde el pasado fin de semana un operativo para liberar vialidades y espacios públicos afectados por la intensa lluvia y los fuertes vientos registrados el sábado. Personal de la Secretaría de Servicios Públicos ha retirado más de 60 árboles derrumbados en distintos sectores de la ciudad, además de supervisar la red de drenaje pluvial y alcantarillado para garantizar su correcto funcionamiento.
Las labores comenzaron el mismo sábado y continuaron durante el domingo, y desde temprana hora de este lunes los trabajos se concentran en las zonas más afectadas. En los puntos donde los árboles derribaron postes y cableado eléctrico, el personal municipal espera la intervención de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para retirar los troncos, pues hacerlo sin antes asegurar la zona podría representar un riesgo para los trabajadores y la población.
Como parte de las acciones preventivas, la Secretaría de Servicios Públicos extrajo alrededor de 10 toneladas de basura de las rejillas pluviales, lo que permitió destapar el ducto del sector Santa Cruz y restablecer el flujo adecuado del agua. Este tipo de mantenimiento es clave para evitar inundaciones en temporada de lluvias, un problema recurrente en varias colonias de la zona metropolitana de Monterrey.
La tormenta del sábado dejó afectaciones similares en otros municipios del área metropolitana, donde también se reportaron caídas de árboles, encharcamientos y cortes de energía. En Guadalupe, las cuadrillas municipales trabajan de manera coordinada con otras áreas del ayuntamiento para atender los reportes ciudadanos y priorizar las zonas con mayor riesgo.
Para los habitantes de Guadalupe, la caída de árboles y la acumulación de basura en los drenajes representan un peligro constante durante las lluvias intensas. Por ello, las autoridades locales hicieron un llamado a la población para evitar tirar desechos en la vía pública y reportar cualquier obstrucción en las coladeras o la presencia de árboles en riesgo de caer.
El municipio también recordó que, ante la presencia de cables caídos o postes dañados, la ciudadanía debe mantenerse alejada y dar aviso a las autoridades correspondientes, pues la intervención de la CFE es necesaria para garantizar la seguridad. Mientras tanto, las labores de limpieza y desazolve continúan en los puntos más afectados, con el objetivo de restablecer la normalidad en el menor tiempo posible.
Este tipo de operativos se enmarcan en los protocolos de protección civil que los municipios de Nuevo León activan ante fenómenos meteorológicos adversos. La coordinación entre los tres niveles de gobierno y las empresas de servicios básicos resulta fundamental para mitigar los efectos de las lluvias y prevenir situaciones de emergencia.
La Secretaría de Servicios Públicos de Guadalupe informó que mantendrá la vigilancia sobre el sistema de drenaje y continuará con el retiro de escombros y material vegetal en los próximos días. Se espera que las condiciones climáticas mejoren, pero las autoridades no descartan nuevas lluvias, por lo que el operativo podría extenderse si es necesario.
