Después de tres décadas de abandono, un predio de 200 metros cuadrados en la colonia Valle Hermoso, segundo sector, fue recuperado por el municipio de Guadalupe, Nuevo León. El terreno, que durante años se utilizó como tiradero de basura y escombro, también era refugio de personas que asaltaban a los transeúntes y generaba inundaciones en viviendas cercanas durante la temporada de lluvias.
La intervención comenzó en febrero de este año, cuando el gobierno municipal retiró entre 150 y 170 toneladas de desechos, según informó el secretario de Servicios Públicos, José Santos Valdés. Con el uso de maquinaria pesada, se liberó el espacio y se limpió un canal pluvial que estaba saturado por escombro, lo que impedía el flujo del agua y provocaba encharcamientos en varios domicilios.
El funcionario explicó que también se resolvieron problemas de drenaje en la zona, en coordinación con la paraestatal Agua y Drenaje de Monterrey. “Fue un cambio radical, y aunque aún no empezamos a intervenir con la siembra de árboles, ya no está la basura en las proporciones en que estaba, ya no huele, y cuando llueva el agua va a poder fluir y no habrá inundaciones en algunas casas”, señaló Santos Valdés.
Vecinos del sector reconocieron el trabajo del municipio, pues además de la limpieza, se retiró a personas que se escondían en el predio para cometer asaltos. Domingo Moreno, residente de la zona, calificó como “extraordinario” el cambio: “Es muy importante lo que están haciendo, va a cambiar mucho el entorno a como estaba y a como la quieren dejar con árboles y bancas, sería maravilloso”.
Otro vecino, Juan Alberto Salazar, recordó que en febrero llegaron varios camiones de volteo para llevarse escombro, troncos y basura acumulados durante años. “Era bastante el mugrero acumulado durante años en el lugar”, comentó.
El proyecto contempla la siembra de árboles, la instalación de luminarias y la colocación de bancas, con lo que se busca convertir el predio en un área de esparcimiento para las familias de la colonia. Aunque aún no se han realizado las labores de reforestación, los habitantes ya perciben una mejora en el entorno y en la seguridad.
Este tipo de acciones forman parte de un programa más amplio del municipio para recuperar espacios públicos que han sido abandonados o invadidos por la maleza y la basura. La limpieza de predios no solo mejora la imagen urbana, sino que también reduce riesgos sanitarios y de inseguridad, además de prevenir inundaciones.
La recuperación de este terreno es un ejemplo de cómo la colaboración entre el gobierno y los vecinos puede transformar un problema de años en un beneficio comunitario. Se espera que las obras de acondicionamiento concluyan en los próximos meses, y que el nuevo espacio sea utilizado por las familias de Valle Hermoso y sus alrededores.
