El cabildo de Guadalupe celebró una sesión solemne para rendir homenaje póstumo a Erasmo Garza Elizondo, exalcalde y cronista oficial de la ciudad, fallecido el domingo pasado. La ceremonia, encabezada por el alcalde Héctor García, reunió a familiares, amigos, exalcaldes y miembros del gabinete actual, quienes reconocieron su trayectoria y su labor en la preservación de la memoria local.
Garza Elizondo nació en Guadalupe, frente a la Plaza Principal, y dedicó buena parte de su vida a documentar la transformación del municipio. Como cronista, narró el paso de las antiguas haciendas y el pasado ligado a la misión franciscana hasta la consolidación de Guadalupe como una de las ciudades más relevantes del área metropolitana de Monterrey.
Su trayectoria pública incluyó cargos como regidor, diputado federal y director general del Sistema Estatal de Agua Potable y Saneamiento de Nuevo León. Esa combinación de experiencia administrativa y vocación histórica le permitió abordar el desarrollo urbano desde una perspectiva que vinculaba la gestión pública con la identidad comunitaria.
Durante la sesión, el alcalde Héctor García destacó la huella del cronista y anunció que propondrá al cabildo que una calle de la ciudad lleve su nombre. La medida, de aprobarse, buscaría mantener vigente el reconocimiento a quien fuera testigo y narrador de la evolución local.
El homenaje incluyó la presencia de exalcaldes y funcionarios actuales, lo que refleja el peso institucional que Garza Elizondo tuvo en distintas etapas del gobierno municipal. Su figura es recordada tanto por su paso por la administración pública como por su trabajo como cronista, oficio que ejerció hasta el final de sus días.
Para los habitantes de Guadalupe, la pérdida representa la desaparición de una voz que conectaba el pasado con el presente. Su labor permitió que nuevas generaciones conocieran historias de barrios, edificios, avenidas y tradiciones que de otra forma quedarían en el olvido.
La propuesta de nombrar una calle en su honor aún debe ser analizada por el cabildo. De concretarse, se sumaría a otros reconocimientos que buscan preservar la memoria de personajes locales y reforzar el sentido de pertenencia entre los vecinos.
Con este homenaje, Guadalupe cierra un capítulo de su historia reciente y abre la discusión sobre cómo mantener vivo el legado de quienes, como Garza Elizondo, contribuyeron a construir la identidad del municipio. La decisión sobre la vialidad será un indicador del valor que la actual administración otorga a su memoria.
