La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, asistió este domingo a las fiestas patronales de Rosario en honor a la Virgen del Rosario, una celebración que se realiza cada primer domingo de octubre y que convoca a feligreses de distintas regiones del estado y del interior del país. La mandataria estuvo acompañada por la alcaldesa Claudia Liliana Valdez Aguilar y por la secretaria de Turismo, Mireya Sosa Osuna.
Las actividades comenzaron con una misa en el santuario de Nuestra Señora del Rosario, un templo fundado en 1954 para reemplazar a la antigua parroquia del siglo XVIII que presentaba problemas de hundimiento. El recinto alberga un retablo de hoja de oro que forma parte del patrimonio religioso de la zona. Posteriormente se realizó una procesión por las principales calles de la ciudad, que continuó pese a una lluvia repentina.
Durante el recorrido, familias que esperaban el paso de la imagen felicitaron a la gobernadora y agradecieron su presencia en la festividad. Domínguez Nava destacó que la celebración tiene una tradición que todo Sinaloa conoce y subrayó la devoción de los habitantes de Rosario, así como la llegada de visitantes de otras entidades.
La veneración a la Virgen del Rosario también se practica en los municipios de Guasave, Culiacán y Concordia, lo que refleja la extensión de esta tradición en el estado. En Rosario, el cierre de las festividades incluyó juegos pirotécnicos, una verbena popular con oferta gastronómica, juegos infantiles y otras actividades recreativas.
Este tipo de celebraciones religiosas suelen tener un impacto económico local significativo, ya que atraen a visitantes que consumen alimentos, artesanías y servicios durante varios días. Para los habitantes de Rosario, la fiesta patronal representa además un momento de cohesión social y de reencuentro con familiares que radican en otras ciudades.
La presencia de la gobernadora y de funcionarios estatales en este evento forma parte de la agenda pública de las autoridades, que suelen acompañar las tradiciones regionales. La secretaria de Turismo, Mireya Sosa Osuna, también participó en la celebración, lo que vincula la festividad con la promoción turística de la región.
El santuario de Nuestra Señora del Rosario, con su retablo de hoja de oro, es uno de los atractivos religiosos del sur de Sinaloa. La historia del templo, reconstruido en 1954, se remonta a la época colonial y forma parte de la identidad de Rosario, municipio con vocación minera y agrícola.
La festividad concluyó con actividades recreativas y pirotécnicas que reunieron a cientos de familias. La tradición se mantiene viva cada primer domingo de octubre y se espera que continúe convocando a devotos en los próximos años, consolidándose como una de las celebraciones religiosas más concurridas del estado.
