Un accidente entre una camioneta particular y una pipa de gas de cinco mil litros provocó una fuga de combustible la tarde de este viernes sobre la avenida Adolfo López Mateos, en la zona de San Luis Mextepec, municipio de Zinacantepec, colindante con Toluca. El impacto ocurrió contra la parte trasera del autotanque, lo que obligó a movilizar a cuerpos de emergencia de ambos municipios y a evacuar de manera preventiva a cerca de 500 personas.
La fuga de gas representaba un riesgo latente de conflagración, por lo que los equipos de Protección Civil y Bomberos de Toluca acudieron en apoyo de sus homólogos de Zinacantepec. En el operativo participaron al menos 30 elementos, respaldados por dos unidades de comando y atención de incendios, además de personal de Seguridad Pública municipal.
Las maniobras incluyeron el acordonamiento del área, el cierre total de la vialidad en ambos sentidos y el trasvase del combustible restante a otra unidad de menor capacidad, con el fin de reducir la presión y evitar un incidente de mayores dimensiones. Hasta el reporte preliminar, las personas involucradas presentaban únicamente lesiones leves y no se registraron víctimas mortales, por lo que el saldo se reportó como blanco.
La zona de San Luis Mextepec se caracteriza por una mezcla de uso habitacional, comercial e industrial, con circulación constante de vehículos de carga pesada que abastecen gas LP a la región. La avenida Adolfo López Mateos es una de las principales arterias de conexión entre Zinacantepec y Toluca, por lo que su cierre afecta de manera directa a miles de automovilistas que a diario utilizan esa ruta.
La evacuación de 500 personas implicó la movilización de residentes y trabajadores de la zona a puntos alejados del perímetro de seguridad. Aunque no se reportaron daños mayores, este tipo de incidentes expone la vulnerabilidad de las zonas urbanas donde el transporte de materiales peligrosos convive con actividades cotidianas.
El trasvase de gas es una de las maniobras más delicadas en este tipo de emergencias, ya que requiere condiciones controladas para evitar chispas o cambios bruscos de presión. La participación coordinada de bomberos de dos municipios distintos refleja la necesidad de protocolos conjuntos en una región metropolitana donde los límites administrativos no coinciden con los riesgos reales.
La pipa siniestrada tenía capacidad para cinco mil litros, una cantidad que, en caso de ignición, habría representado un peligro mayor para la población y las viviendas cercanas. Las autoridades no han informado sobre el estado legal del conductor de la camioneta ni sobre posibles sanciones, y se espera que las investigaciones determinen las causas exactas del impacto.
La vialidad permanece cerrada mientras continúan las labores de mitigación, por lo que se recomienda a la ciudadanía utilizar rutas alternas y mantenerse atenta a los avisos oficiales. La coordinación entre Toluca y Zinacantepec permitió contener el riesgo, pero el episodio deja lecciones sobre la importancia de la prevención y la señalización en zonas de tránsito de materiales peligrosos.
