Zacatecas, Zac.- Durante la continuación del foro Tastoanes, Moros y Cristianos, organizado por el gobierno estatal, especialistas en historia y tradiciones populares analizaron el origen y la vigencia de la Danza de los Tastoanes y de los Negos, expresiones culturales que se practican en varios municipios del cañón de Juchipila, en el sur de Zacatecas.
En la sesión de este jueves, los investigadores Tlahuiscalpantecutli González Estrada y Héctor Pascual Gómez Soto expusieron sobre los Tastoanes de Apozol y de Jalpa, respectivamente. Ambos coincidieron en que esta danza tiene su raíz en la rebelión indígena de 1541, conocida como la guerra del Mixtón, cuando los pueblos originarios se levantaron contra los españoles.
Según los ponentes, ante el avance indígena, los españoles se encomendaron a San Santiago Apóstol, y desde entonces las festividades en esa región se realizan en su honor. La danza, que combina elementos de la tradición católica con expresiones indígenas, se ha convertido en un símbolo de identidad para las comunidades de Apozol y Jalpa.
Además, se abordó la Danza de los Negos o Negros, que se practica en comunidades del municipio de Tabasco, como Ranchito de Abajo. Esta manifestación también está vinculada a la guerra del Mixtón, pero con un matiz distinto: se presume que surgió como parte de los festejos que los esclavos negros del Conde Santiago de la Laguna realizaban en honor a Santiago Apóstol.
Los especialistas destacaron que, a diferencia de otras tradiciones, no existen rituales de iniciación para participar en estas danzas. Cualquier persona puede integrarse, lo que ha facilitado que cada año se sumen más jóvenes y mujeres. Por ejemplo, en la comunidad de El Tuitán, las mujeres ya participan activamente, un cambio significativo en una tradición que históricamente fue dominada por hombres.
También se recordó que, en el pasado, durante las conferencias en Apozol, el presidente municipal salía con tambora y realizaba toques tradicionales hacia los cuatro puntos cardinales a partir de las tres de la tarde, una práctica que con el tiempo se perdió. Este tipo de anécdotas muestran cómo las tradiciones evolucionan y se adaptan a las nuevas realidades.
Otro aspecto relevante es el impacto de la migración. Ante la ausencia de padres que se van a Estados Unidos, son los hijos y nietos quienes van ocupando los lugares en las danzas, lo que garantiza la continuidad de la tradición, aunque con nuevas dinámicas familiares y comunitarias.
El Cronista del Estado, Federico Priapo Chew Araiza, informó que el foro concluirá este viernes con actividades a partir de las dos de la tarde, donde se abordará el tema de las morismas de Bracho, desde su aspecto turístico y la escenificación que se realiza cada año.
Estas expresiones culturales no solo son un atractivo para el turismo, sino que también fortalecen el sentido de pertenencia de las comunidades del cañón de Juchipila. La preservación de estas danzas es fundamental para mantener viva la memoria histórica de Zacatecas y de México.
