La profesora e investigadora Deira Patricia Jiménez Balam recibió la Medalla al Mérito Mujer Indígena Maya "María Petrona Uicab" en su segunda edición, durante una sesión solemne del Congreso de Quintana Roo encabezada por la gobernadora Mara Lezama Espinosa. El reconocimiento distingue a mujeres mayas con trayectorias relevantes en la preservación cultural, la educación, la investigación y el mejoramiento de las condiciones de vida de sus comunidades.
Originaria de Felipe Carrillo Puerto, Jiménez Balam ha desarrollado una trayectoria académica centrada en la cultura maya, la educación intercultural, los procesos de aprendizaje, las emociones y la salud desde una perspectiva cultural. Su trabajo también ha abordado las expresiones socioculturales de las comunidades mayas y la formación de nuevas generaciones bajo un enfoque que vincula el conocimiento académico con la identidad comunitaria.
La medalla fue instituida por el Congreso estatal mediante el Decreto número 219 y lleva el nombre de María Petrona Uicab, lideresa maya cuyo legado se asocia a la defensa y resistencia del pueblo originario. El reconocimiento busca visibilizar las aportaciones de las mujeres mayas en ámbitos como la cultura, la educación, la investigación y la salud comunitaria.
En la edición 2026 se recibieron cuatro postulaciones de mujeres originarias de Felipe Carrillo Puerto: dos presentadas de manera individual y dos por personas morales. Además de la galardonada, participaron la artesana textil Gisely Yeraldine Can Tun; Angelica María Abán Uc, guardiana del Museo Comunitario Uyotoch Cecilio Chí; y Mayusa Isolina González Cauich, conferencista en derechos humanos y perito intérprete bilingüe.
Durante la ceremonia, la gobernadora Mara Lezama expresó que "María Petrona Uicab es memoria. Deira Patricia Jiménez Balam es presente. Y las niñas y jóvenes mayas de Quintana Roo son el futuro que estamos llamadas a construir". Asimismo, exhortó a la galardonada a recibir la medalla "en nombre de tantas mujeres mayas que durante generaciones han cuidado la memoria de este pueblo".
La sesión solemne fue presidida por la diputada Lili Mis Martínez, presidenta de la Mesa Directiva, y contó con la presencia del magistrado Heyden Cebada Rivas, presidente del Tribunal Superior de Justicia. También asistieron la presidenta honoraria del Sistema DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa; dignatarios y sacerdotes mayas; presidentas y presidentes municipales; el General Brigadier DEM Fidel Mondragón Rivero, comandante de la 34ª Zona Militar; el Contralmirante del Cuerpo General DEM Javier Mendoza Rosales, comandante accidental de la 10ª Zona Naval; el General Brigadier de la Guardia Nacional DEM Sergio López Acosta, coordinador estatal en Quintana Roo; la diputada federal Mildred Ávila Vera; así como magistradas y magistrados del Tribunal de Disciplina Judicial.
La entrega de esta medalla ocurre en un contexto donde la visibilización de las mujeres indígenas mayas cobra relevancia frente a brechas históricas en el acceso a espacios de decisión, reconocimiento académico y atención culturalmente pertinente en salud. Iniciativas de este tipo buscan colocar en la agenda pública las contribuciones de las mujeres mayas más allá de lo simbólico, aunque su impacto dependerá de que se traduzcan en políticas sostenidas de apoyo a la investigación, la educación intercultural y el desarrollo comunitario.
Para las comunidades de Felipe Carrillo Puerto y del resto de la zona maya de Quintana Roo, el reconocimiento a trayectorias como la de Jiménez Balam representa un referente para niñas y jóvenes que buscan desarrollarse en el ámbito académico sin desvincularse de su identidad. La medalla, sin embargo, no sustituye la necesidad de condiciones estructurales que permitan a más mujeres indígenas acceder a la educación superior, la investigación y la salud con pertinencia cultural.
El legado de María Petrona Uicab, evocado en la ceremonia, se articula con el presente de mujeres que desde la academia, el artesanado, los museos comunitarios y la defensa de derechos humanos sostienen la memoria y la vida comunitaria maya. La segunda edición de la medalla deja constancia de que esas trayectorias existen y son diversas, aunque su reconocimiento público sea todavía incipiente en el panorama estatal.
