Un grupo de 172 personas concluyó cursos de formación en oficios y recibió certificados y reconocimientos en los centros de desarrollo comunitario de Los Cabos, Baja California Sur. La entrega estuvo encabezada por el presidente municipal, Christian Agúndez Gómez, y forma parte de una estrategia que busca recuperar espacios públicos y convertirlos en puntos de encuentro y aprendizaje para las familias.
La oferta de capacitación incluye cocina, elaboración de velas y tortillas de harina, corte de cabello, uñas acrílicas, corte y confección, además de reforzamiento educativo y manejo básico de Office. Se trata de habilidades con aplicación directa en la vida cotidiana y con potencial para detonar iniciativas de autoempleo entre quienes las cursan.
El encargado del despacho de la Dirección General de Desarrollo Social, Tadeo Ramírez García, señaló que durante la actual administración se han entregado aproximadamente mil constancias y reconocimientos por la participación en estos cursos. La cifra da una idea de la escala que ha tomado el programa en los centros comunitarios del municipio.
El funcionario adelantó que en los primeros días de noviembre se contempla iniciar un nuevo módulo de capacitación, con el fin de dar continuidad a las oportunidades de formación. Añadió que, por indicaciones del alcalde, se buscará ampliar la programación y promover el aprovechamiento de los centros comunitarios en beneficio de las familias cabeñas.
La capacitación en oficios tiene un efecto práctico que va más allá del certificado: permite a las personas incorporarse a actividades productivas por cuenta propia, complementar ingresos familiares o mejorar sus posibilidades de empleo. En municipios con una economía apoyada en el turismo y los servicios, como Los Cabos, estas habilidades pueden representar una alternativa para quienes buscan diversificar sus fuentes de ingreso.
El uso de espacios públicos como sedes de formación también responde a una lógica de recuperación del tejido comunitario. Los centros de desarrollo comunitario funcionan como puntos de encuentro donde la ciudadanía accede a herramientas de aprendizaje sin necesidad de trasladarse a otras zonas del municipio, lo que reduce barreras de acceso para colonias alejadas de los principales núcleos urbanos.
La entrega de reconocimientos no implica por sí sola una mejora automática en el empleo o el ingreso de los participantes. El impacto dependerá de la continuidad de los módulos, de la vinculación con programas de apoyo productivo y de la demanda real que exista en el mercado local para los oficios impartidos. Hasta ahora, el gobierno municipal no ha detallado metas específicas de colocación laboral o de creación de emprendimientos derivados de estos cursos.
Con el nuevo módulo previsto para noviembre, la administración municipal mantiene activa una vía de formación que combina oficios tradicionales con herramientas básicas de oficina. El reto será sostener la convocatoria y garantizar que los centros comunitarios sigan operando como espacios de aprendizaje accesibles para las familias de Los Cabos.
