Dos cacomixtles fueron rescatados en una zona urbana de San Mateo Oxtotitlán, en Toluca, luego de que vecinos reportaron su presencia. El operativo estuvo a cargo de personal especializado del gobierno municipal, que priorizó la integridad de los animales y evitó técnicas invasivas durante su captura.
Los ejemplares fueron asegurados mediante maniobras de manejo de bajo estrés. Posteriormente recibieron una valoración inicial por parte de la dirección general de Medio Ambiente y del Centro de Control y Bienestar Animal, que determinó que ambos presentaban una condición corporal estable.
Tras esa revisión, los animales fueron entregados a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en su delegación del Estado de México. La dependencia federal se encargará de la atención médico-veterinaria, la rehabilitación y, cuando las condiciones sean adecuadas, la liberación en su hábitat natural.
El alcalde Ricardo Moreno hizo un llamado a la población para respetar a la fauna silvestre y evitar agresiones contra los cacomixtles. Señaló que estos animales no representan peligro para las personas, por lo que su presencia no debe generar alarma. La recomendación es mantener distancia, no perseguirlos, no lastimarlos y no intentar capturarlos; en caso de avistarlos, dar aviso a las autoridades.
El cacomixtle es un mamífero de hábitos nocturnos que se ha adaptado a entornos urbanos y periurbanos del centro de México. Su presencia en zonas habitadas suele estar relacionada con la búsqueda de alimento o con la fragmentación de su hábitat. Aunque no es una especie agresiva, puede morder o arañar si se siente acorralado, por lo que la captura por parte de personas sin experiencia representa un riesgo tanto para el animal como para quien intenta manipularlo.
La intervención municipal ocurre en un contexto de creciente interacción entre fauna silvestre y áreas urbanas. En la zona metropolitana del Valle de México es común que mapaches, tlacuaches y cacomixtles aparezcan en jardines, azoteas o calles. Las autoridades ambientales recomiendan no alimentarlos, asegurar los residuos y reportar su presencia a los números de emergencia o de protección animal para que personal capacitado evalúe cada caso.
El rescate en San Mateo Oxtotitlán también deja una lección práctica para los vecinos: la captura casera puede separar a crías de sus madres o provocar lesiones. En cambio, una respuesta coordinada con autoridades permite valorar el estado de salud del ejemplar y decidir si requiere rehabilitación o si puede regresar a su entorno.
La entrega a la Profepa no garantiza por sí sola una liberación inmediata. El proceso incluye exámenes veterinarios y un periodo de observación. Una vez que los especialistas determinen que los dos cacomixtles están en condiciones adecuadas, serán devueltos a su hábitat natural, de acuerdo con los protocolos de manejo de fauna silvestre.
