Un laboratorio clandestino destinado a la producción de metanfetamina fue localizado y neutralizado en el poblado de Sanalona, municipio de Culiacán, Sinaloa, durante un recorrido terrestre realizado por personal naval y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, con intervención de la Fiscalía General de la República. La instalación, de aproximadamente 2,500 metros cuadrados, se encontraba en preparación para la elaboración del narcótico y fue inhabilitada en el sitio.
En el lugar se identificaron equipos y accesorios propios de la actividad ilícita: un reactor de destilación con capacidad de 600 litros, cinco quemadores, dos tinas, tres tambos de 500 litros cada uno, cinco ollas de peltre, un tanque de gas de 45 kilos, dos pinzas de presión y una pala para mezclar. A unos 300 metros de la instalación se encontró además un destilador de reactor. Todo el equipo fue inhabilitado para impedir su reutilización.
Las autoridades señalaron que durante la acción no se localizaron narcóticos ni sustancias químicas. La ausencia de estos materiales sugiere que el sitio aún no había iniciado operaciones de producción, aunque la infraestructura y los utensilios hallados corresponden a la fase de montaje de un laboratorio de metanfetamina.
Sanalona es una comunidad ubicada al este de la capital sinaloense, sobre la carretera que conecta Culiacán con la zona serrana. La instalación de laboratorios en zonas rurales o de difícil acceso responde a una lógica de operación que busca reducir la visibilidad de la actividad ilícita y dificultar la vigilancia de las autoridades.
La Secretaría de Marina, la SSPC y la FGR participaron en las tareas de búsqueda, localización y neutralización. Estas acciones forman parte de los operativos coordinados del Gabinete de Seguridad para combatir la producción de metanfetamina en el país, una de las principales sustancias ilícitas que se elaboran en territorio mexicano y que abastecen tanto el mercado interno como el de exportación.
El desmantelamiento de un laboratorio de esta magnitud evita que los precursores químicos y los equipos sean utilizados para producir dosis que eventualmente llegarían a las calles. Sin embargo, la ausencia de detenidos en el lugar deja abierta la investigación para identificar a los responsables de la instalación y de la logística que permitió su montaje.
La ubicación del laboratorio en una zona rural de Culiacán refleja la persistencia de actividades relacionadas con el narcotráfico en Sinaloa, entidad que ha registrado episodios de violencia y operativos de seguridad en los últimos años. Las autoridades no precisaron si el sitio estaba vinculado a algún grupo delictivo específico.
La inhabilitación del equipo y las herramientas en el lugar busca impedir que los materiales sean reutilizados en otro punto. Las instituciones involucradas reiteraron su compromiso de mantener la coordinación para evitar que sustancias ilícitas lleguen a la población, aunque no ofrecieron detalles sobre investigaciones posteriores ni sobre el destino de los responsables.
