Este jueves, autoridades de Cuautitlán Izcalli clausuraron un criadero de ganado porcino en la colonia San Isidro, luego de que el presidente municipal, Daniel Serrano, recibiera una denuncia ciudadana durante la jornada de atención vecinal 'El Día del Pueblo'. La intervención se realizó horas después de la queja, en la que los residentes señalaron que llevaban más de una década solicitando acciones contra este establecimiento.
La denuncia fue presentada de viva voz ante el edil, quien instruyó a las áreas competentes para que acudieran al lugar. En la diligencia participaron personal de la Dirección de Desarrollo Económico, la Dirección de Sustentabilidad y Medio Ambiente, y la Coordinación Municipal de Protección Civil y Bomberos.
Durante la inspección, los servidores públicos detectaron diversas irregularidades, entre ellas la falta de autorizaciones para operar. Ante ello, se colocaron medidas de seguridad y se iniciaron los procedimientos administrativos correspondientes. El ayuntamiento informó que dará vista a las autoridades estatales y federales para que determinen las acciones sanitarias y ambientales que procedan.
El caso refleja una problemática recurrente en la zona: la operación de actividades económicas sin cumplir la normatividad, lo que genera molestias y riesgos para los habitantes. Los vecinos habían solicitado la intervención ante distintas administraciones sin obtener respuesta, lo que evidencia la falta de seguimiento a las quejas ciudadanas.
La suspensión del criadero representa un avance en la atención de demandas vecinales, pero también plantea dudas sobre la supervisión de establecimientos similares en el municipio. Las autoridades locales han señalado que continuarán verificando que las actividades económicas cumplan con la ley y no representen un peligro para la población.
Este tipo de acciones forman parte de un compromiso del gobierno municipal para que las solicitudes recibidas en 'El Día del Pueblo' se traduzcan en resultados concretos. No obstante, la demora de más de diez años en atender la queja subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de denuncia y vigilancia.
Por ahora, los vecinos de San Isidro esperan que la suspensión sea definitiva y que se apliquen las sanciones correspondientes. Mientras tanto, el ayuntamiento deberá dar seguimiento al caso y garantizar que no se reanuden las actividades sin los permisos adecuados.
La clausura de este criadero podría sentar un precedente para otros establecimientos que operan en condiciones similares, aunque las autoridades no han precisado cuántos casos están en revisión. La ciudadanía, por su parte, demanda una actuación más ágil y efectiva ante este tipo de irregularidades.
