La cuarta edición de la Copa Pazífica reunió este viernes en el estadio Guaycura, en La Paz, a ocho equipos mixtos integrados por cuatro hombres y cuatro mujeres, con la participación de elementos de las Fuerzas Armadas y de corporaciones de seguridad estatales. El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío encabezó la inauguración del torneo, que concluirá este sábado 7 de noviembre con la final y la premiación, previstas alrededor de las 11:00 horas.
El formato del certamen combina a jóvenes estudiantes con personal de seguridad en un mismo equipo, una decisión que busca acercar a las corporaciones con la población juvenil fuera de las funciones de vigilancia. La competencia se desarrolla en una cancha y con reglas deportivas convencionales, pero su organización corre a cargo de dependencias de seguridad en coordinación con instituciones de educación media superior y superior.
Durante la inauguración, el mandatario estatal sostuvo que el deporte funciona como una herramienta para prevenir conductas antisociales y adicciones, además de fortalecer la proximidad social y la convivencia entre las juventudes. También reconoció la disposición de las áreas de seguridad para colaborar con las escuelas en actividades que favorezcan la integración de las comunidades estudiantiles.
El planteamiento se inscribe en una discusión más amplia sobre cómo las autoridades estatales abordan la prevención de riesgos entre adolescentes y jóvenes. En Baja California Sur, como en otras entidades, las estrategias de seguridad suelen combinar operativos y patrullaje con programas de contacto comunitario; los torneos deportivos forman parte de ese segundo grupo y su alcance depende de la continuidad y de la cobertura que logren más allá de una sola jornada.
Para los participantes, la experiencia implica convivir con personas que normalmente desempeñan tareas de seguridad, lo que puede modificar percepciones mutuas. Para las corporaciones, representa un espacio de exposición pública distinto al de los operativos. La organización no detalló cuántos estudiantes participan en total ni qué planteles están representados, por lo que no es posible medir por ahora la cobertura del programa.
El torneo se celebra en la capital del estado y su desarrollo depende de la logística de las dependencias involucradas. La final de este sábado cerrará la cuarta edición y definirá a los equipos ganadores, que recibirán reconocimientos en la ceremonia posterior al partido. La asistencia del público y la respuesta de las comunidades estudiantiles serán elementos a observar para valorar si la actividad se consolida como un espacio recurrente.
La Copa Pazífica no sustituye políticas de prevención más amplias, pero ofrece un indicador de cómo el gobierno estatal busca vincular el deporte con objetivos de seguridad y convivencia. Su utilidad práctica dependerá de que las autoridades den seguimiento a los participantes y de que el contacto iniciado en la cancha se traduzca en acciones sostenidas durante el resto del año.
