El Congreso de Guerrero fue sede del Primer Parlamento de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos, un ejercicio en el que representantes de esos sectores ocuparon la tribuna legislativa para exponer necesidades, demandas y propuestas de ley. La sesión se realizó en Chilpancingo y fue organizada por la Comisión de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas del Congreso local, con la participación de la Secretaría para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (SEDEPIA), la Comisión de los Derechos Humanos estatal, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Guerrero.
El titular de la SEDEPIA, Abel Bruno Arriaga, participó como integrante del comité organizador y llevó un mensaje a nombre de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda. En su intervención reconoció la presencia de mujeres y hombres indígenas y afromexicanos y sostuvo que sus voces deben formar parte de la construcción de leyes, políticas públicas y acciones que respondan a las condiciones de sus comunidades.
El funcionario afirmó que Guerrero atraviesa una etapa distinta en el reconocimiento de los derechos colectivos de estos pueblos, sobre todo a partir de su reconocimiento constitucional como sujetos de derecho público. Ese estatus, dijo, abre la posibilidad de que participen de manera directa en la toma de decisiones y en el diseño de políticas que atiendan sus realidades.
Durante el parlamento también se abordó la construcción de la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos. De acuerdo con lo expuesto, el proceso de consulta permitirá incorporar propuestas de los propios pueblos para fortalecer sus derechos, en particular en materia de participación política y representación. Se planteó además la necesidad de establecer mecanismos para evitar la suplantación de la identidad indígena y afromexicana en los espacios de representación.
La sesión contó con la asistencia del presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, el diputado Joaquín Badillo Escamilla; la presidenta de la Comisión de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos, la diputada Catalina Apolinar Santiago; el titular de la Oficina de Representación del INPI en Guerrero, Manuel Vázquez Quintero; la presidenta de la Comisión de los Derechos Humanos estatal, Cecilia Narciso Gaytán, y la consejera Betsabé Francisca López López, en representación de la consejera presidenta del IEPC Guerrero, Luz Fabiola Matildes Gama.
El formato de parlamento abierto permite que las demandas de las comunidades lleguen directamente al recinto legislativo, sin intermediarios. Para los pueblos indígenas y afromexicanos de Guerrero, esa vía puede traducirse en iniciativas concretas sobre territorio, consulta previa, representación política y acceso a programas públicos, aunque su efecto depende de que las propuestas se conviertan en normas y presupuestos.
Guerrero concentra una de las poblaciones indígenas y afromexicanas más numerosas del país, con presencia en regiones como La Montaña, Costa Chica y Centro. Esa composición hace que las decisiones legislativas sobre derechos colectivos tengan un impacto directo en la vida cotidiana de miles de personas, desde la organización comunitaria hasta la relación con autoridades municipales y estatales.
El encuentro se suma a otros ejercicios de consulta que se realizan en el país en torno a la Ley General en la materia. La discusión sobre la representación efectiva y la identidad es particularmente sensible en Guerrero, donde la participación política de estos sectores ha sido un reclamo histórico y donde la desconfianza hacia los mecanismos tradicionales de representación sigue presente.
El Primer Parlamento concluyó sin que se informara de una fecha para dar seguimiento a las propuestas presentadas. El reto inmediato será que las demandas expuestas en la tribuna se traduzcan en iniciativas concretas y que el proceso de consulta de la Ley General incorpore las voces que participaron en Chilpancingo.
