Chimalhuacán desplegó un estado de fuerza de 100 elementos en 28 inmuebles públicos y privados durante el Segundo Simulacro Nacional 2026, realizado el 19 de septiembre con la hipótesis de un sismo de magnitud 7.7 con epicentro a 15 kilómetros al sur-suroeste de Tehuacán, Puebla. La actividad comenzó a las 12:00 horas y contempló la activación de protocolos de evacuación, primeros auxilios, búsqueda y rescate, y control de incendios en cada sede participante.
El ejercicio incluyó edificios administrativos como el Palacio Municipal, Paseo Hidalgo, Rosario Ibarra, Heberto Castillo y la Plaza de la Transformación, además de escuelas, hospitales, deportivos, parques y espacios privados. En el Palacio Municipal, la evacuación se completó en 1 minuto con 25 segundos, de acuerdo con el director de Protección Civil, Bomberos y Servicios de Emergencia, Martín Cortez López.
La presidenta municipal, Xóchitl Flores Jiménez, señaló que la actividad se enmarca en la conmemoración de los sismos de 1985 y 2017 y subrayó que las emergencias pueden ocurrir en cualquier momento, por lo que agradeció la participación de quienes siguieron los protocolos. El ejercicio contó con el apoyo de personal de Protección Civil, Bomberos y Servicios de Emergencia, así como de elementos de las policías municipal y estatal.
La hipótesis de un sismo de magnitud 7.7 con epicentro en Puebla no es casual: ese tipo de escenario obliga a las autoridades locales a practicar rutas de evacuación y a revisar planes familiares y mochilas de emergencia. En un municipio con alta densidad poblacional y zonas urbanas en crecimiento, la coordinación entre dependencias y la respuesta de la ciudadanía son determinantes para reducir riesgos en una emergencia real.
El simulacro también permitió evaluar la conformación de brigadas en cada inmueble, un aspecto que suele pasar desapercibido pero que define la capacidad de respuesta inmediata. La participación de escuelas y hospitales añade un componente crítico, pues estos espacios concentran población vulnerable que requiere protocolos específicos de evacuación y atención.
Para los habitantes de Chimalhuacán, el ejercicio deja una consecuencia práctica: la oportunidad de identificar fallas en rutas de salida, puntos de reunión y tiempos de respuesta. La recomendación de las autoridades es mantener actualizado el plan familiar y la mochila de emergencia, además de participar en los ejercicios que se convoquen durante el año.
El Segundo Simulacro Nacional 2026 se realizó en un contexto de conmemoración de los sismos de 1985 y 2017, dos eventos que marcaron la política de protección civil en México. La cultura de prevención, señalaron las autoridades locales, se construye con práctica constante y no solo con información teórica.
La actividad concluyó sin incidentes reportados y con la participación de inmuebles de distintos sectores. El reto para el municipio es sostener estas prácticas más allá de las fechas emblemáticas y garantizar que la capacitación llegue a colonias y comunidades donde la vulnerabilidad estructural es mayor.
