La gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, entregó constancias de fin de curso a 16 mujeres de la comunidad de Cristo Rey, en Escuinapa, tras concluir un taller de corte de cabello para dama y caballero. La actividad forma parte de una estrategia estatal orientada al autoempleo y al empoderamiento económico femenino, según se informó durante el evento realizado en ese municipio del sur del estado.
En la entrega participaron también Ingrid Gómez Saracíbar, subsecretaria de Derecho a una Vida Libre de Violencia del gobierno federal, y el alcalde de Escuinapa, Víctor Manuel Díaz. La capacitación fue impartida con apoyo del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Sinaloa (ICATSIN), que acercó la formación técnica a la comunidad.
Domínguez Nava sostuvo que capacitarse representa una opción de vida que amplía la libertad para tomar decisiones. Durante su gira por Escuinapa, la mandataria también se refirió a compromisos y estrategias de seguridad en el municipio, con el objetivo de que la población viva en tranquilidad.
La subsecretaria federal Ingrid Gómez Saracíbar calificó la capacitación como una política pública poderosa, porque permite a las mujeres acceder a decisiones de poder y autonomía económica. En su intervención, vinculó ese empoderamiento con la posibilidad de elegir con mayor libertad.
Por su parte, la secretaria de las Mujeres en Sinaloa, Brenda Rocío García, señaló que la autonomía económica funciona como una herramienta para prevenir y salir de situaciones de violencia. Una mujer que conoce sus capacidades y cuenta con una red de apoyo tiene más posibilidades de construir una vida libre de violencia, agregó.
El taller de corte de cabello tiene una salida laboral concreta: quienes lo concluyen pueden ofrecer servicios en sus propias comunidades o integrarse a negocios locales. En municipios como Escuinapa, donde las opciones de empleo formal son limitadas, la formación técnica breve suele convertirse en una vía para generar ingresos sin necesidad de trasladarse a otros puntos del estado.
La entrega de constancias no garantiza por sí sola la inserción económica de las participantes. El impacto depende de factores como el acceso a herramientas, capital semilla, espacios para trabajar y redes de clientes. Especialistas en políticas de género han señalado que los programas de capacitación rinden más cuando se acompañan de financiamiento y seguimiento.
El evento contó con la presencia de Fernando Durán Luque, director de Vinculación de ICATSIN, y Ángel Ulises Piña, director de Programas para el Bienestar en Sinaloa. La actividad se enmarca en una serie de recorridos de la gobernadora por municipios del estado, donde ha combinado la entrega de apoyos con anuncios en materia de seguridad.
Para las 16 mujeres que recibieron su constancia, el taller representa una credencial con valor en el mercado local de servicios de belleza. La continuidad de este tipo de programas dependerá de la asignación presupuestal y de la capacidad de las instancias estatales y federales para dar seguimiento a las egresadas, de modo que la capacitación se traduzca en ingresos sostenidos y no solo en un documento.
